Llevábamos unos meses de preparanda para esta sorpresa a espaldas de Peponne (Trekman para las fans); el mandrilico lleva una temporada bastante chungueta y se lo notábamos. Así que La Vieja Tronca desenpolvó la Máquina de las Zorprezas y de ella volvió a salir magia.
Este sábado Peponne había quedado conmigo y con Ana (Técnicaaaaa) "en secreto" para enseñarle a mi niña sus dominios (Armantes, Castillejos, el bucle, Maño-Maño...) ¡Qué poco se esperaba que íbamos a aparecer en su casa acompañados de 20 y pico más y de un repartidor de flores!
Poco antes habíamos quedado los veintitantos en el Sabeco para dar los últimos retoques al plan. Allí acudió Luiçao el Asturcón vestido de paisano (se echó en falta tu maillot amarillo de "monseñor") con Belén. No nos iba a acompañar; demasiado amor y frenesí (sobre todo frenesí) la noche anterior lo dejaba out y se iban a hacer turismo por la zona.
Una vez arrejuntaos to@s nos acercamos a Caro's House. El "repartidor" llama al portero.
Eva: ¿Si?
Repartidor: ¿Eres Eva?
Eva: Sí
Repartidor: ¿Me puedes abrir? Te traigo un detalle.
Eva: Claro
Peponne (que ve todo por el videoportero) piensa: Qué capullo el repartidor que no se quita el casco ni ná.
Eva piensa: ¿Cómo coño habrá traido el repartidor ese ramo que se ve en la pantalla con la moto?
El revuelo por las escaleras era digno de una redada. Pepe abre la puerta en pijama y...
¡¡¡SORPRESAAAA!!!
Cara de alucine, ojillos arrasados, temblores, risa nerviosa... Vamos, que sólo le faltaba mearse encima. Besos a la pareja, reencuentros varios, palmaditas sinceras, varios temblores más, Pepe que se viste de Peponne y a pedalear.
La ruta estuvo de auténtico lujo. Pepe fue cambiando el recorrido sobre la marcha deleitándonos con varias sorpresas (o sea que hubo para todos) en forma de sendas preciosas recién descubiertas. Ana flipó tanto con el paisaje como con el ambiente de una ruta viejotronquil.
Maño-Maño, el bucle rompepiernas, Castillejos, las "casi-imposibles" de subida y bajada, las ostias de costumbre, las carcajadas continuas... lo de siempre, vamos.
Alfombrillas, Jorge y Oso como buenos anfitriones fueron esperando a los rezagados y así llegamos a Calatayud de vuelta a la hora convenida.
A las 3,30 nos esperaba una merecida comida en el mesón San Ramón. A destacar la caracolanda con alioli (en vista de que Algairén no consigue reunir el número suficiente para su próximo evento Alfonso decidió restregárselo por la face). Discurso emotivo de Pepe "Chispazos" poniéndonos a todos la piel de gallina y tras el brindis con los chupitos (incluido el astringente ¿eh, Jim?) nos fuimos a seguir la tertulia al Budha, sitius pijus de unos amigos de Pepe y Eva. Patxaranes, cafeses, cubaticas, más risas, historias del protagonista de la sorpresa... los pamploneros se van, Eva y Pepe se retiran también y quedamos Alfombrillas, Diesel, Ana y yo que tras unos futbolines acabamos el día cenando en el Rokelín.
¡¡¡ESE PEPEEEEEE!!!
14 enero 2008
17 julio 2007
Vallnord 2007
INTRO:
En Julio del 2007, ocho patanes de un foro de montanbaic que formaban un comando, fueron encarcelados en un bungalou por un delito que no habían cometido. No tardaron en fugarse de la prisión en la que se encontraban recluidos y se tiraron por toda trialera que se les puso por delante. Hoy, buscados todavía por el dueño del camping, sobreviven como freeraiders de fortuna. Si tiene usted algún problema y se los encuentra, quizás pueda contratarlos... EL EQUIPO (ratatatatá) AAAAAAAAA....NDORRA!!!!! (Aquí es donde viene la canción del Equipo A).
STARRING:
Anibal ERAS (Me encanta que los planes salgan bien).
Mister ENDER T (¡Anibal, yo no me subo al avión!).
Murdok RAYDERMAN (Llevo el Kilimanjaro de culo).
Amelie MIRIAM (Ya está mi Ender tocándose otra vez... las suspensiones).
Fenix (Tempelton Peck) FLAIRY (Me llaman Mister Paquete, nena).
Princesa Layla VANE (Yo no vengo a bajar, jejeje).
Chewaka DRAKON (¿Por ahí tengo que tirarme?)
Han Solo ALEXPIN (No me voy de aquí sin darle al cortado).
Próximamente en sus videoclús más cercanos.
P.S. Se me han mezclado los protas con otras pelis. Es que no me salían más personajes del Equipo A.
SINOPSIS:
Son las 6 de la tarde. Estoy tumbado como cada tarde en el sofá esperando que empiece el "Allá tú" (hay que ver lo buenorro que está Jesús Vazquez. Si un día me corto las melenas me haré un peinado como el suyo). De repente siento un hormigueo por todo mi cuerpo ¿qué coño está pasando?....
No sé cómo pero aparezco como por arte de magia potagia al volante de mi Picachu intergaláctico.
- Ha elegido usted... Vallnord - Me dice con voz metálica.
Qué raro, pienso. Si este coche núnca me ha dicho ni mú.
- Porque núnca me has preguntado ná, chalao - responde - Y que sepas que leo tus pensamientos y toda la pesca.
- Joer, cómo te pones, rey.
Y pongo rumbo a Andorra como si mi vida fuese en ello.
A mitad de trayecto suena mi móvil.
- ¡IMBECIL! ¿Cenamos juntos?
- Oquei pero... ¿y tú quien eres?
- ¿Quien voy a ser? El Flairy.
- Ah ¿y qué hago yo rumbo a Andorra? ¿tú sabes algo?
- Joer... deja el rón, tio.
Ceno con Flairy a 50km. de Andorra y a escasos 100m. de un puticlub. No entiendo nada. Flairy me habla como si yo estuviese al tanto de todo lo que está pasando y yo me cuesco menos que una rana delante de un DVD. Una butifarra chuchurría y unos güevos cocidos y continuamos viaje.
Llegamos a las 12 al camping donde según Flairy (al que de ahora en adelante llamaré Flairy, que es más cómodo) nos alojamos. El tio desengancha el portero automático de la pared, se lo pone en la oreja y a modo de zapatófono pregunta a una señorita por un bungalow.
- ¡El Jou, señor Flairy!
Y Flairy vuelve a colgar el portero automático de la pared como si tal cosa.
- Venga - Me dice Flairy - Sacamos los equipajes y los metemos al bunga.
- ¿Qué equipajes?
Resulta que en el maletero llevo una mochila, una bicicleta, un casco integral... ¿donde me he metido?
Vuelve a sonar el móvil.
- ¡Eras! ¡que hemos tenido un pequeño percanceee!
- Vale ¿y tú quien eres?
- Joer, Pepiño... ¡deja el rón! Nos vemos en un cuarto de hora.
Y al cuarto de hora aparecen Vane y Drakon también con bicis y maletas. Sigo en babia.
Al rato llega un tercer coche en el que viajan MiriaM, Ender, Ryderman y Alexpín ¿qué es esto? ¿una reunión de destalentaos? ¿me han abducido los terrestres? ¿me habrán sentao mal los chococrunchis de la merienda?
De repente me ponen en la nariz un pañuelo con cloroformo y entro en un profundo sueño del que desperté ayer justo para ir a currar.
Ahora veo unas fotos en las que un tio que se me parece está dando saltos como un canguro, descojonándose, pasándoselo en grande...
El caso es que este fin de semana voy a ir a Andorra a ver si encuentro alguna pista que me aclare algo...
UN FIN DE SEMANA MÁS TARDE:
Otra vez a Andorra. Vallnord es lo que tiene, acaba sabiendo a poco. Esta vez la comitiva está compuesta de mañicos, un mandrileño y una incorporación andaluza de última hora. 50 cervezas y kilo y medio de pistachos como único avituallamiento. Cascos y protecciones para cubrir un elefante de estos gordos. Las bicis sin lavar desde la semana pasada, total pa qué. La caja de herramientas que volverá a casa sin usarse de nuevo pero me la llevo porque queda muy pro. La bomba de taller que es lo único que manejo con soltura...
En el camping ya nos conocen y nos meten en el bungalow ignífugo por lo que pueda pasar. Los cuadros están atornillados a las paredes, los platos y cubiertos de plástico, la chica de recepción con casco de rugbi... ¡qué mal se quedan los cuerpos, y las mentes!.
Cenita en el restaurante del camping.
- ¿Qué nos recomiendas, guapetona?
- Macarrones a la bolognesa y el ossobuco de buey, superior.
- Vale, pues nos pones 3 creppes de espinacas, una de canelones y una de macarrones pero con espinacas tambien, y de segundo tres entrecottes, una de hígado y pollo al curry. Nos sacas dos botellacas de vino y pan, aceite y sal para ir abriendo boca.
- Jodo, Floro...
El sábado pretendemos estar a primera hora en el dale-huevo para aprovechar el dia. Ilusos... El andalú ha llegado con la dirección más suelta que un hipopótamo harto de cerezas y necesita una nueva con urgencia. Los de PicNegre flipan con nosotros.
- ¿Me pones una dirección nueva? ¿cuanto cuesta esta Començal nueva?
- ¿Me puedo probar estas gafas rosas? Me las llevo.
- ¿Tienes este pantalonaco de cuadros escoceses en talla M? Prepáramelo que mañana vuelvo a por él.
- Nos harás descuento con la tarjetica Balnor ¿verdad chalao?
Después el espectáculo de siempre en las taquillas del tele-huevo que paso de inmortalizar aquí por vergüenza ajena. Es que no aprendemos.
Total que a las 11 maomeno estamos en Caubella.
- ¿Empezamos por alguna suave para calentar?
- Oquei.
Le damos a la negra de la Chausón a toda ostia. El Borjas me sigue pegao a rueda y no es cuestión de ir frenando así que a degüello con el camello. Las primeras trazadas van saliendo solas, algo de ventaja tiene que tener el repetir de la semana pasada. Sigue todo más seco que la lengua de la Barbie pero se deja hacer. Salticos donde la semana pasada eran trazadas a rás, antebrazos que empiezan a arder, la proximidad del salto antes de la carretera... y me voy al suelo. Arranco el latiguillo del freno trasero y me toca hacer la senda después de la fuente con moderación. Una vez abajo voy al PicNegre a seguir tocando las gónadas. Allí tenía que estar el amigo andalú pero sólo está su Enduro a medio montar.
- Le hemos dejao la bici de los de la tienda para que la pruebe y se ha largado.
- Bueno, ya lo encontraremos. Necesito el freno con urgencia, plis.
- Tendré que dejar lo de la dirección de tu amigo...
- Veo que nos vamos entendiendo.
- Vente dentro de una hora.
Dejo que el resto se hagan una bajada más y me voy con Carlitos (que lleva la cara desencajada después de la primera bajada y necesita refuerzos) a endosarrnos un litrejo de cerveza al quiosco.
Una hora y media y diez leuros después vuelvo a tener la Patriot entre las piernacas en la cima del Caubella. Le damos a la DH4 esta vez con más tranquilidad para que Carlitos no tire la Kona barranco abajo y se dedique al parchís de competición. Noto la Patriot rara pero no sé lo que es. Vamos de vuelta al quiosco a jalarnos una macarronada y otra cerveza a la salud de la amistad, de Vallnord y de los pingüinos fraile del Polo Norte. Juanillo el andalú sigue sin aparecer. Carlos se queda a esperarlo en el tele-huevo y Alexpin (que te quedas sin), Edu y yo nos subimos al Gudpar.
El primer gualrai me sale a la primera pero me medio fostio en el salto posterior. Para resarcirme vuelvo al comienzo para enseñarles a estos dos cómo se hace. Esta vez no me sale ni el gualrai y me vuelvo a medio fostiar en el salto ¿qué coño pasa? Llegamos a los dos saltos y voy inseguro así que paso de ellos y trialero pensando ya en el salto intermedio del trio de madera. La semana pasada lo dejé niquelao así que le doy de primeras y sale bien. Alex y Edu no lo ven claro y lo repito en plan profesional. Me vuelve a salir que te cagas aunque la recepción la noto "rara" ¿qué me pasa?. Total que se me enciende la bombillaca friraider que llevo dentro y suelto un "Voy a probar a darle al grande" que me deja helao hasta a mi. A estas edades y me sigo sorprendiendo.
- Venga, Pepito, que tú puedes - Cebrones, cómo se nota que vosotros ni lo vais a intentar...
Me sitúo entre los árboles a 50 metros de las pasarelas.
- ¡Venga, que le tiro!
- ¿Estás seguro?
- Ni de coña, pero de algo hay que morir. Siento las pulsaciones queriendo atravesar el casco. Empiezo a pedalear, la cala no se me engancha a la primera y pierdo un par de pedaladas de aceleración.
- "Mierda, a que no llego con suficiente velocidad. Bueno, la peña que lo hace parece que lo hiciesen a cámara lenta".
Más pedaladas, esto va pillando inercia. La patata cada vez bombea más rápida.
Paso de largo la entrada al salto pequeño.
Llego a la entrada de la pasarela del salto mediano.
- "Aun estoy a tiempo de pillar la pasarela. José, no seas tontico que te vas a matar. Que tú no has hecho una cosa así en tu vida. Tírale al mediano que te está saliendo perfecto y olvídate de problemas... Los dos diablillos de los hombros (el angelote del lado derecho pilló la baja por depresión la semana pasada) me tiran del manillar. Mierda, te lo has pasado. Sólo tienes dos opciones, abandonar o volar".
Subo un pequeño repecho y el manillar se gira sólo a la derecha para enfilar la pasarela. Los ojos quieren salirse de las órbitas y el cerebro quiere estallar.
- "¿Llevo la velocidad adecuada? Ni lo sé ni me importa. Ahora no hay vuelta atrás. Si freno me escoño. Si no freno posiblemente también. El dedo gordo de la mano derecha me duele de la ostia de esta mañana y no puedo sujetar bien el manillar. Joer, qué paisaje tan acojonante delante. Si me piño ¿quien subirá a buscarme? Lástima que no haya cámaras de fotos para inmortalizar el lechugazo. De repente me siento sólo allí arriba, el mundo ha desaparecido. Estamos la pasarela y yo. Y llega el vacío, joeeeer..."
La bici se despega de la pasarela, un pequeño tirón del manillar y tras un segundo y medio que se me hace eterno y durante el cual juro que no pienso en nada siento que tomo tierra.
- "Controla ahora. Freno trasero a tope, el delantero con suavidad...
y salgo por orejas. La Patriot se queda clavada y yo no. Me levanto del suelo entre el polvo descojonándome como de costumbre. Sigo vivo, ya es algo. Cojo la Patriot y alucino... llevo las manetas de los frenos cambiadas. Ya decía que la notaba rara. Mecánica de urgencia y a p'arriba con la Patriot al hombro.
Me sitúo entre los árboles a 50 metros de las pasarelas... Se repite todo lo anterior pero esta vez la recepción sale perfecta. Controlo el manillar para evitar el bandeo de la rueda y me freno en seco. ¡¡¡DIOS!!! (o sea, yo) ¡¡¡Lo he hecho!!! Tiramos p'abajo a pillar el telesilla de la Pizzeria y hacemos del tirón del Gudpar nuevo, el Cedric Gracia y el DH3 con su saltico final para rematar.
La segunda vez que hacemos el Gudpar viejo me lanzo a por la pasarela grande sin dudarlo y me vuelve a salir. Los lagrimones se me saltan. Nuevo punto de inflexión ¿empiezo a pensar en uvesdieces? Los dos diablillos de los hombros se me descojonan.
Llegamos por fin al camping reventaos pero con unas sonrisas locas locas. Toca cerveza, piscina, cerveza, pinpón (aquí mi ascendencia nipona se nota y arraso), cerveza, mini golf (aquí el exceso de cervezas se nota y la ascendencia nipona flojea así que voy de fiasco en fiasco), ducha, pistachos, cerveza y cenuqui en el camping (la camarera tiembla al vernos aparecer). Abandonamos a los abstemios en el bungalou y dejando una estela de desodorante y perfume del Carreful salimos a arrasar por Andorra.
Ambit, cubatón, música jaus (como el médico más irreverente de la tele), Xoxolao, camarera con licras de cebra, cubatones, velas en los bolsillos, Borjas Agag que ataca a todo lo que respira, Nocinelsmater y luces encendidas, nos echan, vuelta al Ambit y ambiente hasta arriba, música acojonante, cubatón, Agag arrasa, encienden las luces de nuevo y p'al camping. Últimos pistachos y a mimir.
Se nota que acabo de cumplir años, ya no aguanto el alcohol como ayer y cuando suena "Bocaseca Man" lo mando a tomar por culo. Mensajes a cascoporro de felicitación (Gracias a tod@s, de corazón) y un cumpleaños feliz de mis compas de bungalou que me llega al alma. Cómo desafinan los jodíos.
Hoy toca piscina y relax, que hay gente con resaca y no vamos a forzar. Comemos en el restaurante del camping (la camarera ya va conociendonos y nos sirve lo que le sale de los ovarios) y enfilamos el camino de vuelta.
Y el fin de semana que viene... ¡MÁS!
OTRO FIN DE SEMANA MÁS TARDE:
Y otra vez de viaje a... muy bien, un sugus de regalo. En la aduana nos hacen la ola y nos saludan con pañuelos. Esta vez llevamos prisa por dos motivos:
1- En vez de salir de Zaragoza a las seisocló hemos arrancado a las 10. Los motivos me los reservo.
2- Tenemos que parar en Jorma para pillar la chuchucleta del Quillo NumberJuan, una Perpetration marrón cagalera.
El caso es que se nos empieza a calentar la cabecica en la tienda y salimos con la bici, unas rodilleras, tres pares de coderas, una horquilla, pedales, zapatillas, calcetines... y claro, la jornada de DH peligra. Llegamos al restaurante de las jarras de cerveza a las 4 de la tarde. Paramos a comer allí aunque sea un bocatadillo.
- ¿Nos hacéis de comer algo?
- ¡IMBÉCIL!
Me vuelvo y me encuentro sentados a la mesa al Trufas, a un Pelopolla venido a menos y a Jordi "el rígido".
- ¿Qué hacéis aquí, desgraciaos?
Nos cuentan sus batallitas mañaneras luchando contra la climatologia. Visto lo que ha caido deciden irse pa casa y nos dejan en el Picachu un "piloto automático" de lo más friraider. Esta gente no tiene idea buena. Subimos al camping con la firme decisión de dormir en tienda de campaña. Por 20 euracos pasamos la noche más pinchos que uno de tortillapatata.
- Por 100 lereles os dejamos un bungalou para 4 personas. Mirad que esta noche va a caer la del pulpo, que vais a estar más cómodos...
Y nosotros pensando.
- En el bungalou hay nevera para meter las cervezas... la tienda cuesta montarla... no tenemos colchón hinchable y el Quillo ha venido sin saco...
- Venga, nos quedamos con el bungalou. 50 napos cada uno, metemos las mochilas, nos vestimos de gladiators y probamos a hacer una bajadita por algún DH. En el telecabina.
- Lo siento, las taquillas acaban de cerrar a las 6.
Pues... vamos a probar cómo se comporta la Perp haciendo street. Un par de caballitos y bancos más tarde estamos el Quillo y yo medio axfisiados dentro de las corazas y los cascos integrales así que decidimos dejar el street para los estriteros y darle a lo que más nos motiva; la cerveza. Subimos al camping después de que en la terraza pasen de nosotros como de la mierda.
- ¡¡¡Otra vez ellos!!! - Y la camarera desaparece corriendo por la puerta de la cocina con la cara desencajada.
Desde afuera podemos oir frases inconexas como "de verdad, no los soporto", "diles que me he fugado a Neptuno", "Que no, que no salgo"... ¿Qué le pasa a la niña?
Unas cervezas, cenas, más cervezas (tres de ellas en el Xoxolao), un intento frustrado de entrada al Buda (no se permite la entrada con marcas deportivas. Si viene el Beckam le vas a lamer lo que yo te diga, mamón), una tormenta y una meadica más tarde acabo roncando como un buldocer amargándole la noche al Quillo.
6:30 de la mañana...
MariaPilar Uuuu Aaaaa Uuuuuu Uuuuuu
Maria Pilar Uuuu Aaaaa Uauuuu Uuuuu
En la pantallita del móvil aparece un nombre; JAIPAL ¿qué hago? ¿Contesto? Será lo mejor o Quillo va a pillar un rebote serio.
- Dime, joputa.
- ¿Qué tiba dicir, mamón? Questamos en el Templo y salimos ya p'allá.
- Ya ¿y?
- Nada, que te queda todavía un rato más para dormir, capullo ¡nos vemos!
Baja, Manolo.... en fin, a mimir.
A las 10:07 después de desayunar el desayuno de los campeones (pero sin chococrunchis, con lo que me gustan...) estamos jodiéndole la mañana a la de la taquilla del telehuevo. Qué paciencia tienen que tener las mujercicas, de verdad. Y aparece Jaipal por allí con su hijo Adriancete.
- Que esta mañana se me ha olvidao pillar la rueda de la bici del crio y hemos tenido que bajar a alquilar una Comensal...
- Si ya te dije yo que muy normal no es que seas....
Ale, los cuatro p'arriba en el huevo en busca del resto de la comitiva. Freejus, freebikers... Vaya manada. Desde arriba vemos la carpa montada con la muñeca hinchable (si tiene polvo esa muñeca, por favor...) y pululando alrededor a los destalentaos.
Presentaciones varias, abracicos, demostraciones por parte del Tomás de cómo se lleva a una señora en la bici pedaleando de espaldas y sentado en el manillar (creo que de esto hay video y siempre se ha dicho que una imágen... porque yo la estoy liando de cojones)... y empezamos a DISFRUTAR.
4CROSS, DH3, 4CROSS, DH3, CHAUSSON... y OSTIEJA en la zona de piedras antes del parking ¿la culpa? Ir delante de Raul en ese tramo. Resultado; la visera del integral para chapa y pintura y poco más. Jarra de cerveza, telehuevo con fumata blanca, bocatadillo en la carpa, cortadito en la cafetería 4CROSS, DH3, WOODPARK NUEVO...
Y aquí es donde parto la patilla del cambio... La cambio por la de repuesto y resulta que lleva la rosca jodida. El cambio me salta más que el escroto de un kanguro. Aún así me meto a probar una bajada por el Gudpar viejo y me meto el segundo talegazo severo dándole caña al salto mediano (no tengo ni la cabeza, ni los huevos ni puedo pedalear en esos momentos para darle al grande con garantías de éxito pero al menos intento el otro). Antes ya he metido la zarpa en el primer gualrai y en el salto posterior me he ido directo contra un pino. Algo me estaba diciendo que no era el momento y yo voy encegadico. Al final me doy por vencido y con Quillo nos bajamos por carretera hasta PicNegre a ver si obran el milagro.
El mecánico me dice que por mucho Dios que sea yo no hay nada que hacer. Solución alternativa... se antojan unas cervezas. Hasta la terraza con la cleta a cuestas y a ver la vida pasar (y a los freejus y freebikers). Jaipal y Adriancete aterrizan en la terraza atraidos por el aroma de la cebada fermentada y Jaipal sufre un tercer grado del niño más cansino del Principado.
- Oiga señor ¿su bici es esa verde?
- Sí, claro.
- ¿Sabe? es que yo tengo una Giant.
- Pues mira tú qué bien...
- ¿Qué es mejor, una Orange o una Comensal?
- Una Orange, sin duda, niño.
- ¿Sabe lo que pasa, señor?
- Dime.
- Es que mis padres me han castigado por...
- Mira niño ¿acaso te he contado yo mis intimidades para que tú vengas contándome las tuyas?
El Quillo, Adrian y yo dándonos cabezazos con la mesa para evitar descojonarnos en la cara del chaval ¿Sádicos? Quizás, pero se lo merecía.
Última subida del telehuevo, despedidas al abrigo de la carpa, el Quillo y yo nos volvemos a lanzar carretera p'abajo hasta el camping, jugamos un rato al tetris con el Picachu, las dos chuchucletas, las mochilas, las bolsas de las compras, los petos y cascos... y para Mañolandia que ya hemos cumplido.
¿Queréis ver fotos? Lo sospechaba.
En Julio del 2007, ocho patanes de un foro de montanbaic que formaban un comando, fueron encarcelados en un bungalou por un delito que no habían cometido. No tardaron en fugarse de la prisión en la que se encontraban recluidos y se tiraron por toda trialera que se les puso por delante. Hoy, buscados todavía por el dueño del camping, sobreviven como freeraiders de fortuna. Si tiene usted algún problema y se los encuentra, quizás pueda contratarlos... EL EQUIPO (ratatatatá) AAAAAAAAA....NDORRA!!!!! (Aquí es donde viene la canción del Equipo A).
STARRING:
Anibal ERAS (Me encanta que los planes salgan bien).
Mister ENDER T (¡Anibal, yo no me subo al avión!).
Murdok RAYDERMAN (Llevo el Kilimanjaro de culo).
Amelie MIRIAM (Ya está mi Ender tocándose otra vez... las suspensiones).
Fenix (Tempelton Peck) FLAIRY (Me llaman Mister Paquete, nena).
Princesa Layla VANE (Yo no vengo a bajar, jejeje).
Chewaka DRAKON (¿Por ahí tengo que tirarme?)
Han Solo ALEXPIN (No me voy de aquí sin darle al cortado).
Próximamente en sus videoclús más cercanos.
P.S. Se me han mezclado los protas con otras pelis. Es que no me salían más personajes del Equipo A.
SINOPSIS:
Son las 6 de la tarde. Estoy tumbado como cada tarde en el sofá esperando que empiece el "Allá tú" (hay que ver lo buenorro que está Jesús Vazquez. Si un día me corto las melenas me haré un peinado como el suyo). De repente siento un hormigueo por todo mi cuerpo ¿qué coño está pasando?....
No sé cómo pero aparezco como por arte de magia potagia al volante de mi Picachu intergaláctico.
- Ha elegido usted... Vallnord - Me dice con voz metálica.
Qué raro, pienso. Si este coche núnca me ha dicho ni mú.
- Porque núnca me has preguntado ná, chalao - responde - Y que sepas que leo tus pensamientos y toda la pesca.
- Joer, cómo te pones, rey.
Y pongo rumbo a Andorra como si mi vida fuese en ello.
A mitad de trayecto suena mi móvil.
- ¡IMBECIL! ¿Cenamos juntos?
- Oquei pero... ¿y tú quien eres?
- ¿Quien voy a ser? El Flairy.
- Ah ¿y qué hago yo rumbo a Andorra? ¿tú sabes algo?
- Joer... deja el rón, tio.
Ceno con Flairy a 50km. de Andorra y a escasos 100m. de un puticlub. No entiendo nada. Flairy me habla como si yo estuviese al tanto de todo lo que está pasando y yo me cuesco menos que una rana delante de un DVD. Una butifarra chuchurría y unos güevos cocidos y continuamos viaje.
Llegamos a las 12 al camping donde según Flairy (al que de ahora en adelante llamaré Flairy, que es más cómodo) nos alojamos. El tio desengancha el portero automático de la pared, se lo pone en la oreja y a modo de zapatófono pregunta a una señorita por un bungalow.
- ¡El Jou, señor Flairy!
Y Flairy vuelve a colgar el portero automático de la pared como si tal cosa.
- Venga - Me dice Flairy - Sacamos los equipajes y los metemos al bunga.
- ¿Qué equipajes?
Resulta que en el maletero llevo una mochila, una bicicleta, un casco integral... ¿donde me he metido?
Vuelve a sonar el móvil.
- ¡Eras! ¡que hemos tenido un pequeño percanceee!
- Vale ¿y tú quien eres?
- Joer, Pepiño... ¡deja el rón! Nos vemos en un cuarto de hora.
Y al cuarto de hora aparecen Vane y Drakon también con bicis y maletas. Sigo en babia.
Al rato llega un tercer coche en el que viajan MiriaM, Ender, Ryderman y Alexpín ¿qué es esto? ¿una reunión de destalentaos? ¿me han abducido los terrestres? ¿me habrán sentao mal los chococrunchis de la merienda?
De repente me ponen en la nariz un pañuelo con cloroformo y entro en un profundo sueño del que desperté ayer justo para ir a currar.
Ahora veo unas fotos en las que un tio que se me parece está dando saltos como un canguro, descojonándose, pasándoselo en grande...
El caso es que este fin de semana voy a ir a Andorra a ver si encuentro alguna pista que me aclare algo...
UN FIN DE SEMANA MÁS TARDE:
Otra vez a Andorra. Vallnord es lo que tiene, acaba sabiendo a poco. Esta vez la comitiva está compuesta de mañicos, un mandrileño y una incorporación andaluza de última hora. 50 cervezas y kilo y medio de pistachos como único avituallamiento. Cascos y protecciones para cubrir un elefante de estos gordos. Las bicis sin lavar desde la semana pasada, total pa qué. La caja de herramientas que volverá a casa sin usarse de nuevo pero me la llevo porque queda muy pro. La bomba de taller que es lo único que manejo con soltura...
En el camping ya nos conocen y nos meten en el bungalow ignífugo por lo que pueda pasar. Los cuadros están atornillados a las paredes, los platos y cubiertos de plástico, la chica de recepción con casco de rugbi... ¡qué mal se quedan los cuerpos, y las mentes!.
Cenita en el restaurante del camping.
- ¿Qué nos recomiendas, guapetona?
- Macarrones a la bolognesa y el ossobuco de buey, superior.
- Vale, pues nos pones 3 creppes de espinacas, una de canelones y una de macarrones pero con espinacas tambien, y de segundo tres entrecottes, una de hígado y pollo al curry. Nos sacas dos botellacas de vino y pan, aceite y sal para ir abriendo boca.
- Jodo, Floro...
El sábado pretendemos estar a primera hora en el dale-huevo para aprovechar el dia. Ilusos... El andalú ha llegado con la dirección más suelta que un hipopótamo harto de cerezas y necesita una nueva con urgencia. Los de PicNegre flipan con nosotros.
- ¿Me pones una dirección nueva? ¿cuanto cuesta esta Començal nueva?
- ¿Me puedo probar estas gafas rosas? Me las llevo.
- ¿Tienes este pantalonaco de cuadros escoceses en talla M? Prepáramelo que mañana vuelvo a por él.
- Nos harás descuento con la tarjetica Balnor ¿verdad chalao?
Después el espectáculo de siempre en las taquillas del tele-huevo que paso de inmortalizar aquí por vergüenza ajena. Es que no aprendemos.
Total que a las 11 maomeno estamos en Caubella.
- ¿Empezamos por alguna suave para calentar?
- Oquei.
Le damos a la negra de la Chausón a toda ostia. El Borjas me sigue pegao a rueda y no es cuestión de ir frenando así que a degüello con el camello. Las primeras trazadas van saliendo solas, algo de ventaja tiene que tener el repetir de la semana pasada. Sigue todo más seco que la lengua de la Barbie pero se deja hacer. Salticos donde la semana pasada eran trazadas a rás, antebrazos que empiezan a arder, la proximidad del salto antes de la carretera... y me voy al suelo. Arranco el latiguillo del freno trasero y me toca hacer la senda después de la fuente con moderación. Una vez abajo voy al PicNegre a seguir tocando las gónadas. Allí tenía que estar el amigo andalú pero sólo está su Enduro a medio montar.
- Le hemos dejao la bici de los de la tienda para que la pruebe y se ha largado.
- Bueno, ya lo encontraremos. Necesito el freno con urgencia, plis.
- Tendré que dejar lo de la dirección de tu amigo...
- Veo que nos vamos entendiendo.
- Vente dentro de una hora.
Dejo que el resto se hagan una bajada más y me voy con Carlitos (que lleva la cara desencajada después de la primera bajada y necesita refuerzos) a endosarrnos un litrejo de cerveza al quiosco.
Una hora y media y diez leuros después vuelvo a tener la Patriot entre las piernacas en la cima del Caubella. Le damos a la DH4 esta vez con más tranquilidad para que Carlitos no tire la Kona barranco abajo y se dedique al parchís de competición. Noto la Patriot rara pero no sé lo que es. Vamos de vuelta al quiosco a jalarnos una macarronada y otra cerveza a la salud de la amistad, de Vallnord y de los pingüinos fraile del Polo Norte. Juanillo el andalú sigue sin aparecer. Carlos se queda a esperarlo en el tele-huevo y Alexpin (que te quedas sin), Edu y yo nos subimos al Gudpar.
El primer gualrai me sale a la primera pero me medio fostio en el salto posterior. Para resarcirme vuelvo al comienzo para enseñarles a estos dos cómo se hace. Esta vez no me sale ni el gualrai y me vuelvo a medio fostiar en el salto ¿qué coño pasa? Llegamos a los dos saltos y voy inseguro así que paso de ellos y trialero pensando ya en el salto intermedio del trio de madera. La semana pasada lo dejé niquelao así que le doy de primeras y sale bien. Alex y Edu no lo ven claro y lo repito en plan profesional. Me vuelve a salir que te cagas aunque la recepción la noto "rara" ¿qué me pasa?. Total que se me enciende la bombillaca friraider que llevo dentro y suelto un "Voy a probar a darle al grande" que me deja helao hasta a mi. A estas edades y me sigo sorprendiendo.
- Venga, Pepito, que tú puedes - Cebrones, cómo se nota que vosotros ni lo vais a intentar...
Me sitúo entre los árboles a 50 metros de las pasarelas.
- ¡Venga, que le tiro!
- ¿Estás seguro?
- Ni de coña, pero de algo hay que morir. Siento las pulsaciones queriendo atravesar el casco. Empiezo a pedalear, la cala no se me engancha a la primera y pierdo un par de pedaladas de aceleración.
- "Mierda, a que no llego con suficiente velocidad. Bueno, la peña que lo hace parece que lo hiciesen a cámara lenta".
Más pedaladas, esto va pillando inercia. La patata cada vez bombea más rápida.
Paso de largo la entrada al salto pequeño.
Llego a la entrada de la pasarela del salto mediano.
- "Aun estoy a tiempo de pillar la pasarela. José, no seas tontico que te vas a matar. Que tú no has hecho una cosa así en tu vida. Tírale al mediano que te está saliendo perfecto y olvídate de problemas... Los dos diablillos de los hombros (el angelote del lado derecho pilló la baja por depresión la semana pasada) me tiran del manillar. Mierda, te lo has pasado. Sólo tienes dos opciones, abandonar o volar".
Subo un pequeño repecho y el manillar se gira sólo a la derecha para enfilar la pasarela. Los ojos quieren salirse de las órbitas y el cerebro quiere estallar.
- "¿Llevo la velocidad adecuada? Ni lo sé ni me importa. Ahora no hay vuelta atrás. Si freno me escoño. Si no freno posiblemente también. El dedo gordo de la mano derecha me duele de la ostia de esta mañana y no puedo sujetar bien el manillar. Joer, qué paisaje tan acojonante delante. Si me piño ¿quien subirá a buscarme? Lástima que no haya cámaras de fotos para inmortalizar el lechugazo. De repente me siento sólo allí arriba, el mundo ha desaparecido. Estamos la pasarela y yo. Y llega el vacío, joeeeer..."
La bici se despega de la pasarela, un pequeño tirón del manillar y tras un segundo y medio que se me hace eterno y durante el cual juro que no pienso en nada siento que tomo tierra.
- "Controla ahora. Freno trasero a tope, el delantero con suavidad...
y salgo por orejas. La Patriot se queda clavada y yo no. Me levanto del suelo entre el polvo descojonándome como de costumbre. Sigo vivo, ya es algo. Cojo la Patriot y alucino... llevo las manetas de los frenos cambiadas. Ya decía que la notaba rara. Mecánica de urgencia y a p'arriba con la Patriot al hombro.
Me sitúo entre los árboles a 50 metros de las pasarelas... Se repite todo lo anterior pero esta vez la recepción sale perfecta. Controlo el manillar para evitar el bandeo de la rueda y me freno en seco. ¡¡¡DIOS!!! (o sea, yo) ¡¡¡Lo he hecho!!! Tiramos p'abajo a pillar el telesilla de la Pizzeria y hacemos del tirón del Gudpar nuevo, el Cedric Gracia y el DH3 con su saltico final para rematar.
La segunda vez que hacemos el Gudpar viejo me lanzo a por la pasarela grande sin dudarlo y me vuelve a salir. Los lagrimones se me saltan. Nuevo punto de inflexión ¿empiezo a pensar en uvesdieces? Los dos diablillos de los hombros se me descojonan.
Llegamos por fin al camping reventaos pero con unas sonrisas locas locas. Toca cerveza, piscina, cerveza, pinpón (aquí mi ascendencia nipona se nota y arraso), cerveza, mini golf (aquí el exceso de cervezas se nota y la ascendencia nipona flojea así que voy de fiasco en fiasco), ducha, pistachos, cerveza y cenuqui en el camping (la camarera tiembla al vernos aparecer). Abandonamos a los abstemios en el bungalou y dejando una estela de desodorante y perfume del Carreful salimos a arrasar por Andorra.
Ambit, cubatón, música jaus (como el médico más irreverente de la tele), Xoxolao, camarera con licras de cebra, cubatones, velas en los bolsillos, Borjas Agag que ataca a todo lo que respira, Nocinelsmater y luces encendidas, nos echan, vuelta al Ambit y ambiente hasta arriba, música acojonante, cubatón, Agag arrasa, encienden las luces de nuevo y p'al camping. Últimos pistachos y a mimir.
Se nota que acabo de cumplir años, ya no aguanto el alcohol como ayer y cuando suena "Bocaseca Man" lo mando a tomar por culo. Mensajes a cascoporro de felicitación (Gracias a tod@s, de corazón) y un cumpleaños feliz de mis compas de bungalou que me llega al alma. Cómo desafinan los jodíos.
Hoy toca piscina y relax, que hay gente con resaca y no vamos a forzar. Comemos en el restaurante del camping (la camarera ya va conociendonos y nos sirve lo que le sale de los ovarios) y enfilamos el camino de vuelta.
Y el fin de semana que viene... ¡MÁS!
OTRO FIN DE SEMANA MÁS TARDE:
Y otra vez de viaje a... muy bien, un sugus de regalo. En la aduana nos hacen la ola y nos saludan con pañuelos. Esta vez llevamos prisa por dos motivos:
1- En vez de salir de Zaragoza a las seisocló hemos arrancado a las 10. Los motivos me los reservo.
2- Tenemos que parar en Jorma para pillar la chuchucleta del Quillo NumberJuan, una Perpetration marrón cagalera.
El caso es que se nos empieza a calentar la cabecica en la tienda y salimos con la bici, unas rodilleras, tres pares de coderas, una horquilla, pedales, zapatillas, calcetines... y claro, la jornada de DH peligra. Llegamos al restaurante de las jarras de cerveza a las 4 de la tarde. Paramos a comer allí aunque sea un bocatadillo.
- ¿Nos hacéis de comer algo?
- ¡IMBÉCIL!
Me vuelvo y me encuentro sentados a la mesa al Trufas, a un Pelopolla venido a menos y a Jordi "el rígido".
- ¿Qué hacéis aquí, desgraciaos?
Nos cuentan sus batallitas mañaneras luchando contra la climatologia. Visto lo que ha caido deciden irse pa casa y nos dejan en el Picachu un "piloto automático" de lo más friraider. Esta gente no tiene idea buena. Subimos al camping con la firme decisión de dormir en tienda de campaña. Por 20 euracos pasamos la noche más pinchos que uno de tortillapatata.
- Por 100 lereles os dejamos un bungalou para 4 personas. Mirad que esta noche va a caer la del pulpo, que vais a estar más cómodos...
Y nosotros pensando.
- En el bungalou hay nevera para meter las cervezas... la tienda cuesta montarla... no tenemos colchón hinchable y el Quillo ha venido sin saco...
- Venga, nos quedamos con el bungalou. 50 napos cada uno, metemos las mochilas, nos vestimos de gladiators y probamos a hacer una bajadita por algún DH. En el telecabina.
- Lo siento, las taquillas acaban de cerrar a las 6.
Pues... vamos a probar cómo se comporta la Perp haciendo street. Un par de caballitos y bancos más tarde estamos el Quillo y yo medio axfisiados dentro de las corazas y los cascos integrales así que decidimos dejar el street para los estriteros y darle a lo que más nos motiva; la cerveza. Subimos al camping después de que en la terraza pasen de nosotros como de la mierda.
- ¡¡¡Otra vez ellos!!! - Y la camarera desaparece corriendo por la puerta de la cocina con la cara desencajada.
Desde afuera podemos oir frases inconexas como "de verdad, no los soporto", "diles que me he fugado a Neptuno", "Que no, que no salgo"... ¿Qué le pasa a la niña?
Unas cervezas, cenas, más cervezas (tres de ellas en el Xoxolao), un intento frustrado de entrada al Buda (no se permite la entrada con marcas deportivas. Si viene el Beckam le vas a lamer lo que yo te diga, mamón), una tormenta y una meadica más tarde acabo roncando como un buldocer amargándole la noche al Quillo.
6:30 de la mañana...
MariaPilar Uuuu Aaaaa Uuuuuu Uuuuuu
Maria Pilar Uuuu Aaaaa Uauuuu Uuuuu
En la pantallita del móvil aparece un nombre; JAIPAL ¿qué hago? ¿Contesto? Será lo mejor o Quillo va a pillar un rebote serio.
- Dime, joputa.
- ¿Qué tiba dicir, mamón? Questamos en el Templo y salimos ya p'allá.
- Ya ¿y?
- Nada, que te queda todavía un rato más para dormir, capullo ¡nos vemos!
Baja, Manolo.... en fin, a mimir.
A las 10:07 después de desayunar el desayuno de los campeones (pero sin chococrunchis, con lo que me gustan...) estamos jodiéndole la mañana a la de la taquilla del telehuevo. Qué paciencia tienen que tener las mujercicas, de verdad. Y aparece Jaipal por allí con su hijo Adriancete.
- Que esta mañana se me ha olvidao pillar la rueda de la bici del crio y hemos tenido que bajar a alquilar una Comensal...
- Si ya te dije yo que muy normal no es que seas....
Ale, los cuatro p'arriba en el huevo en busca del resto de la comitiva. Freejus, freebikers... Vaya manada. Desde arriba vemos la carpa montada con la muñeca hinchable (si tiene polvo esa muñeca, por favor...) y pululando alrededor a los destalentaos.
Presentaciones varias, abracicos, demostraciones por parte del Tomás de cómo se lleva a una señora en la bici pedaleando de espaldas y sentado en el manillar (creo que de esto hay video y siempre se ha dicho que una imágen... porque yo la estoy liando de cojones)... y empezamos a DISFRUTAR.
4CROSS, DH3, 4CROSS, DH3, CHAUSSON... y OSTIEJA en la zona de piedras antes del parking ¿la culpa? Ir delante de Raul en ese tramo. Resultado; la visera del integral para chapa y pintura y poco más. Jarra de cerveza, telehuevo con fumata blanca, bocatadillo en la carpa, cortadito en la cafetería 4CROSS, DH3, WOODPARK NUEVO...
Y aquí es donde parto la patilla del cambio... La cambio por la de repuesto y resulta que lleva la rosca jodida. El cambio me salta más que el escroto de un kanguro. Aún así me meto a probar una bajada por el Gudpar viejo y me meto el segundo talegazo severo dándole caña al salto mediano (no tengo ni la cabeza, ni los huevos ni puedo pedalear en esos momentos para darle al grande con garantías de éxito pero al menos intento el otro). Antes ya he metido la zarpa en el primer gualrai y en el salto posterior me he ido directo contra un pino. Algo me estaba diciendo que no era el momento y yo voy encegadico. Al final me doy por vencido y con Quillo nos bajamos por carretera hasta PicNegre a ver si obran el milagro.
El mecánico me dice que por mucho Dios que sea yo no hay nada que hacer. Solución alternativa... se antojan unas cervezas. Hasta la terraza con la cleta a cuestas y a ver la vida pasar (y a los freejus y freebikers). Jaipal y Adriancete aterrizan en la terraza atraidos por el aroma de la cebada fermentada y Jaipal sufre un tercer grado del niño más cansino del Principado.
- Oiga señor ¿su bici es esa verde?
- Sí, claro.
- ¿Sabe? es que yo tengo una Giant.
- Pues mira tú qué bien...
- ¿Qué es mejor, una Orange o una Comensal?
- Una Orange, sin duda, niño.
- ¿Sabe lo que pasa, señor?
- Dime.
- Es que mis padres me han castigado por...
- Mira niño ¿acaso te he contado yo mis intimidades para que tú vengas contándome las tuyas?
El Quillo, Adrian y yo dándonos cabezazos con la mesa para evitar descojonarnos en la cara del chaval ¿Sádicos? Quizás, pero se lo merecía.
Última subida del telehuevo, despedidas al abrigo de la carpa, el Quillo y yo nos volvemos a lanzar carretera p'abajo hasta el camping, jugamos un rato al tetris con el Picachu, las dos chuchucletas, las mochilas, las bolsas de las compras, los petos y cascos... y para Mañolandia que ya hemos cumplido.
¿Queréis ver fotos? Lo sospechaba.
04 julio 2007
ROMPEHUEVOS (1ª EDICION)
ROMPEHUEVOS 2007
Como de costumbre llega el viernes y el Picachu se las ve venir. Toca dejar los asientos traseros en Zaragoza, llenarlo de bicis, herramientas, mochilas, destalentaos y meterle un repaso importante al cuentakilómetros. Él lo sabe y se deja hacer. Qué majico es mi Picachu.
El finde no comienza hasta que no se empiezan a servir los primeros platos de la cena y los Troncos nos dedicamos a la segunda cosa que más nos motiva después de montar en bici; COMER. Las patatas asadas, el pisto para el listo, los guisantes para la lista, los entrecotes que mugen, las chuletas, los postres, la camarera que va de cuclillas por la vida, Pa polla el marino... la cosa empieza bien. Después de una vuelta turística por las afueras de Panticosa logramos llegar a Formigal y todo tieso al Grajos a endiñarnos un par de chervechas y/o/u patxaranes.
Y al Eguzki-Lore a dormir que mañana la cosa pinta dura. Aunque un bañit
o en bolas en la piscina antes de dormir con luna llena...
- ¡Pepito! (léase con voz de Pitufo Gruñón).
- Vale, vale...
El gañán empieza a berrear a las 8 (YAAHAAAA!!!!) y yo me cago en su madre no menos de 20 veces. Carrera de obstáculos entre TitoZolber y el menda a ver quien pilla antes el baño, desayuno frugal con una panda de despeinados y a las 9,15 da comienzo el rutón del año; la ROMPEHUEVOS. Veintisiete zumbaos, veintisiete vestidos de romano, incluido Lagartija que por una vez en su vida a acertado a combinar los colores del atuendo. Eso sí, las moscas del Grajos no se han librado de su pérdida de peso instantánea matinal. A los dos minutos de arrancar paramos imperatívamente para hacernos la foto de turno del grupo haciendo entender a las nuevas incorporaciones que las prioridades son las que son: 1º- Fotos, 2º- Pedaleo, 3º- Lo demás.
De primeras empezamos haciendo portería por asfalto. 4 kilometricos de nada para llegar al parking desde donde empieza el primer subidón por pistarra del día; Espelunciaecha (al final me lo he aprendido de tanto cagarme en él). El pelotón empieza a estirarse con las rampas. Comienza el festival de la huevada. Sylvestrico tira p'arriba como si fuese un globo de Micky Mouse inflao de helio, los trillizos de Lluis Simó (es que eso ya no son gemelos, qué complejo) me dejan boquiabierto y casi me la pego, la 66 me dice que estas putadas no se le hacen así en frio y se empeña de levantarse, yo
aprieto dientes, pongo el culo en la punta del WTB y hago lo que buenamente puedo, la peña se desmonta para afrontar los tramos del 20% y yo... no voy a ser menos. Los primeros sudores frios van apareciendo, la gente se empieza a preguntar "¿Habré hecho bien apuntándome a esta matada?", "Realmente Mikel sabe preparar rutas", "¿Serán Mikelito, Javito y Potxito los sobrinos del Pato Donald?". Paradinha en el collado para bajar las pulsaciones (los que las lleven porque yo no me las encuentro), comentar lo joputa que tuvo que ser el que inventó las cuestas p'arriba y empezar a BAJAR!!!!! 
Bueno, como de costumbre el primer tramo es un "falso llano" que apunta hacia arriba pero cuando la senda apunta hacia abajo se empieza a perder entre matojos, toperas, pedrolos escondidos y la cosa se pone muy interesante. Y con algún piñazo sin importancia y una bajada al mejor estilo "sarrio desbocao jarto de mitsubishis" llegamos a la Rinconada del Canal Roya. El paisaje es impresionante. El Anayet nos mira con cara de "¿Pero ande vais, mandriles?". Y desde alli y por
senda preciosa rota con mucha piedra, bosque, tollinazos, senderistas con ojos desorbitaos y curvas técnicas preciosas descendemos hasta la carretera del Somport. Hasta aquí van 3 cadenas partidas, algún que otro pinchazo, reventón... vamos, que a nuestros mecánicos les va a gustar la ruta más que a alguno de nosotros.
Y comienza la segunda rampita del día dividida en dos fases. La primera por asfalto y al tran-tran (o china-chana en aragonés fino) hasta Astún donde paramos a comernos el bocatadillo, nos endiñamos 20 euros en botellines de Ambar y volvemos loco al camarero a base de cortados, cortados con hielo, el mio con hielo tambien pero con menos leche, yo te he pedido uno solo ¿para qué le echas leche? Ah, que no era para mi, pues ponme hielo, ¿alguien había pedido un descafeinado? ¿¡ALGUIEN HABÍA PEDIDO UN DESCAFEINADO?!... En fin, que nos han marcado como personas non-gratas en el garito. Cuando suba a
esquiar me voy a tener que rapar y/o cambiarme de sexo para que no me reconozcan por allí arriba, jejeje. La segunda parte de la subida es la pista que nos sube a los truchos hasta Truchas por las pistas de esquí. Diez kilometricos diez de pista p'arriba cómoda de subir (Trekman aun anda buscando el tramo que se hace solo) que nos va dejando disfrutar de vistas tremendas del valle cada vez desde mayor altitud. Llegamos al Ibón de Truchas a joderle la tarde al señor pescador y tomamos la senda hasta el Collado de Astún donde se acaba España y empieza terreno franchute. Cambiamos el YAHAAAAAAAA por IAAAAAAAAJA, nos ponemos
el traje de mimetismo, cargamos las cletas al hombro (que tenemos que parecer senderistas, coñe) y nos metemos una hora y pico de pateada severa con el valle del Midi D'Ossau (o como se escriba) a nuestros pies y el Midi vigilándonos cual gendarme con mala lait. Al fondo del valle se pueden ver correteando sarrios como si estuviesen por su casa ¿o serán gendarmes de secreta? ¿Eso son libélulas o son licoteros? La psicosis por ser vigilados se nota en el ambiente. Así que le damos a las piernas todo lo rápido que podemos para salir cuanto ante
s de territorio interdit.
Llegamos a un collado y desde allí tonto el último. El grupo se transforma de golpe y porrazo en una manada de ñús que pareciera estar perseguida por una banda de cocodrulos (¿o serán gendarmes?) y que se lanzan p'abajo al más puro estilo "Ahí va de ahíiiiiiiiiiii!!!!". Allí no existen sendas, sólo hay toperas, piedras y hierba por doquier. Lluis se empeña en cascar una piedra a codazos pero no lo consigue, e incluso invierte los factores. Cuando llegamos abajo resulta que no teníamos que haber bajado tanto y toca remontar. A esas alturas las fuerzas de muchos están en la reserva y cualquier repecho se convierte en un rocódromo.
A trancas y a barrancas conseguimos llegar hasta a la aduana sin ser cazados por la Gendarmerie. Pillamos 10 litros de agua en un supermercado lleno de franceses con las bolsas repletas de licores y tra
s llenar parte de los Camel empezamos a ir hacia la última subida del día. ¿Veinte minutos? por una pista más tendida que los dos anteriores rampones (se agradece, Mikel) que se acaba en esa curva... no, en la siguiente... ¿o era dos más allá?... El caso es que llegamos a un punto donde no se ve por donde se baja. No hay senda, no hay pista... Estamos todos ahí como gaticos en una estantería bajando sillines sin saber lo que nos espera. Se puede resumir en siete palabras... ¡¡¡600 metros de desnivel en 2 kilómetros!!! Lo dicho, sin senda ni camino... PUES TOTIESO!!! Veinte minutos y varias caidas más tarde estamos sanos y salvos.
La Rompehuevos ha finalizado y sólo queda llegar por carretera hasta Form
igal cuesta abajo. Un bañito en la pis-cina (por aquello de la temperatura del agua), unos pistachines dándole a la lengua mientras se nos meriendan los mosquitos, nos despedimos de los que se tienen que largar de vuelta a casa a salvar matrimoños, nos acicalamos y al Grajos a cenar. Cómo se prepara Asier los entrecotes, por dios (o sea, por mi). Un vicio. Unos rucu-rucus, comprobamos que Jezú tiene días malos con la cámara de video, cuatro gañanadas y al hotel medio cocidos.
Como de costumbre llega el viernes y el Picachu se las ve venir. Toca dejar los asientos traseros en Zaragoza, llenarlo de bicis, herramientas, mochilas, destalentaos y meterle un repaso importante al cuentakilómetros. Él lo sabe y se deja hacer. Qué majico es mi Picachu.
El finde no comienza hasta que no se empiezan a servir los primeros platos de la cena y los Troncos nos dedicamos a la segunda cosa que más nos motiva después de montar en bici; COMER. Las patatas asadas, el pisto para el listo, los guisantes para la lista, los entrecotes que mugen, las chuletas, los postres, la camarera que va de cuclillas por la vida, Pa polla el marino... la cosa empieza bien. Después de una vuelta turística por las afueras de Panticosa logramos llegar a Formigal y todo tieso al Grajos a endiñarnos un par de chervechas y/o/u patxaranes.
Y al Eguzki-Lore a dormir que mañana la cosa pinta dura. Aunque un bañit
- ¡Pepito! (léase con voz de Pitufo Gruñón).
- Vale, vale...
El gañán empieza a berrear a las 8 (YAAHAAAA!!!!) y yo me cago en su madre no menos de 20 veces. Carrera de obstáculos entre TitoZolber y el menda a ver quien pilla antes el baño, desayuno frugal con una panda de despeinados y a las 9,15 da comienzo el rutón del año; la ROMPEHUEVOS. Veintisiete zumbaos, veintisiete vestidos de romano, incluido Lagartija que por una vez en su vida a acertado a combinar los colores del atuendo. Eso sí, las moscas del Grajos no se han librado de su pérdida de peso instantánea matinal. A los dos minutos de arrancar paramos imperatívamente para hacernos la foto de turno del grupo haciendo entender a las nuevas incorporaciones que las prioridades son las que son: 1º- Fotos, 2º- Pedaleo, 3º- Lo demás.
De primeras empezamos haciendo portería por asfalto. 4 kilometricos de nada para llegar al parking desde donde empieza el primer subidón por pistarra del día; Espelunciaecha (al final me lo he aprendido de tanto cagarme en él). El pelotón empieza a estirarse con las rampas. Comienza el festival de la huevada. Sylvestrico tira p'arriba como si fuese un globo de Micky Mouse inflao de helio, los trillizos de Lluis Simó (es que eso ya no son gemelos, qué complejo) me dejan boquiabierto y casi me la pego, la 66 me dice que estas putadas no se le hacen así en frio y se empeña de levantarse, yo
Bueno, como de costumbre el primer tramo es un "falso llano" que apunta hacia arriba pero cuando la senda apunta hacia abajo se empieza a perder entre matojos, toperas, pedrolos escondidos y la cosa se pone muy interesante. Y con algún piñazo sin importancia y una bajada al mejor estilo "sarrio desbocao jarto de mitsubishis" llegamos a la Rinconada del Canal Roya. El paisaje es impresionante. El Anayet nos mira con cara de "¿Pero ande vais, mandriles?". Y desde alli y por
Y comienza la segunda rampita del día dividida en dos fases. La primera por asfalto y al tran-tran (o china-chana en aragonés fino) hasta Astún donde paramos a comernos el bocatadillo, nos endiñamos 20 euros en botellines de Ambar y volvemos loco al camarero a base de cortados, cortados con hielo, el mio con hielo tambien pero con menos leche, yo te he pedido uno solo ¿para qué le echas leche? Ah, que no era para mi, pues ponme hielo, ¿alguien había pedido un descafeinado? ¿¡ALGUIEN HABÍA PEDIDO UN DESCAFEINADO?!... En fin, que nos han marcado como personas non-gratas en el garito. Cuando suba a
Llegamos a un collado y desde allí tonto el último. El grupo se transforma de golpe y porrazo en una manada de ñús que pareciera estar perseguida por una banda de cocodrulos (¿o serán gendarmes?) y que se lanzan p'abajo al más puro estilo "Ahí va de ahíiiiiiiiiiii!!!!". Allí no existen sendas, sólo hay toperas, piedras y hierba por doquier. Lluis se empeña en cascar una piedra a codazos pero no lo consigue, e incluso invierte los factores. Cuando llegamos abajo resulta que no teníamos que haber bajado tanto y toca remontar. A esas alturas las fuerzas de muchos están en la reserva y cualquier repecho se convierte en un rocódromo.
A trancas y a barrancas conseguimos llegar hasta a la aduana sin ser cazados por la Gendarmerie. Pillamos 10 litros de agua en un supermercado lleno de franceses con las bolsas repletas de licores y tra
La Rompehuevos ha finalizado y sólo queda llegar por carretera hasta Form
02 julio 2007
Mobile Blog
A partir de ahora podré subir las fotos directamente desde mi móvil ¡qué peligroooo!
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27 marzo 2007
La Vieja Tronca en Fredes (Marzo'07)
Viernes 23
A las 17:00 me llama Alfonbrillas "Ya estoy aquí, no me he perdido". Correto, cambio de coche, distribución de enseres en el Picachu "¿Tú crees que cabrá otra bici aquí, Salinas?", comidica "patolfinde" en el comedero de los gatos (qué mal acostumbrados los tengo, animalicos) y tomamos caminico Alcañiz donde nos espera Santurriales. Bocatadillo jamonero, redistribución de enseres en el Picachu "Jodo, aun cabría otra más. Eras, tu Picachu es más grande que el mio ¿no?" y metemos el turbo-boost con Fredes en el punto de mira.
A las 8:55 hacemos la entrada triunfal en Fredes. Todo el pueblo con las banderolas, matasuegras, confettis, la charanga, las chirliders buenorras con los pompones... debían estar hibernando. Incluso Luiçao, el Masturbón Petante, estaba medio frito cuando aparecimos en la casa rural. Allí no había más que viento, muchooooooo.
Poco a poco (poc a poc en catalá) van llegando el resto de merluzos que conformarán el núcleo duro de la Vieja Tronca para esta cita; Ricard y sus mariachis, los naburros (Tonifardo, Arturo Fdez., Cudeiro y Tulembas), el vascorro Titozolber y los catalinos (Pájaro Loco, K-rol y Frodo ). Una vez arrejuntaos nos endosamos la mitad de las existencias de cebada en líquido, enchuflamos una cachimba, los mariachis flipan viendo cómo nos partimos la caja con el Félix y su lirón careto y Lucía The Stone nos dice con un delicado vaivén que ya va siendo hora de mimir.
Sábado 24
8:15 corriendo al baño a echar el pestillo antes de que lo invadan los bárbaros. Desayuno desestructurado con un montón de zombies que pululan por el salón-cocina preparando sanviches, engullendo cereales en remojo y vestidos de faena (menos el egipcio Alfonbrillas que sigue de faraón). A las 10 los mariachis deciden que es buena hora para empezar la ruta. Nos hacemos la foto de rigor en el pilón y metemos platillo para empezar escalando un "falso llano" de kilómetro y medio hasta el inicio del Portell del Infierno. En este punto unos aprovechamos para sacar a relucir protecciones nuevas (qué majas las troili, cómodas, ligeras y molonas, todo en uno. Vamos, jaaaaa, que me las quitan de las maaaanos...), otros para joderle la válvula al compañero, otros para colocarse la cámara en el casco y el resto a verlas venir. Nos despedimos de K-rol y de Frodo que harán su ruta opcional y nos tiramos Portell p'abajo al grito viejotro
nqueño de YAHAAAAAAA!!!!!!!!!!! Vamos haciendo paradicas a lo largo de los 6km. de trialera rota y pedregosa para recomponer el grupo, dar tregua a los antebrazos y reparar los trescientos pinchazos del mariachi Alex.
Llegamos abajo, almorzamos unas barritas, le damos el primer sablazo a la bota del Ricard que por solidaridad con Alex decide pinchar en parado y empezamos a subiiiiiiirrrrrrrr. Al poco de comenzar a Cudeiro se le pierde el último tornillo del platillo lo que nos hace agudizar el ingenio (a unos más que a otros) para solventar tan maño asunto. Al final y con tres tornillos se soluciona la papeleta y se continúa el "subiendus ininterruptus" hasta la paradica de comer. Segundo lijazo a la bota del Ricard, bocatadillos p'al buche y a seguir p'arriba. A la hora mi estómago se empeña en gastar todas las fuerzas en digerir y me deja las piernas en estado catatónico. Esto coincide con mi primer (y único) pinchazo del fin de semana lo que acrecienta mi estado de bajona. A partir de este punto la ruta para mí deja de ser divertida casi hasta el final y pedaleo más por orgullo que por fuerzas. Gracias a Santurriales y a Ricard por esperarme en el primer repecho después del pinchazo porque os juro que me dejáis sólo y no me volvéis a ver. Una vez en el Collado pillamos una senduca (p'arriba = poco divertida para mi) bastante chula que se transformaría en otra senda ratonera entre árboles mucho más chula y llana (aunque siguiese siendo poco divertida, jejeje) que nos lleva hasta un refugio en el que los mariachis deciden abandonarnos para tirar hacia Fredes por pista. Las prisas les apremian y aun así Alex se despide regalándonos una de las cosas que mejor sabe hacer; pinchar.
Tras la paradinha en el refugio para repostar glucosa en todos sus formatos emprendemos senduca ratonera p'arriba que se va haciendo muy entretenida y chula para los que no van con el Fundi, esto es, para mi. Y así llegamos al comienzo de la última trialera del día que nos lleva prácticamente a Fredes. Nos calzamos las protecciones y mientras me voy enchuflando los velcros se me va pasando la pájara. Hay que ver lo que se aprende en La Clau, jejeje.
La segunda y última trialera del día se las trae; mucho pedrolo juguetón, algún cortadico trialerable, raíces asesinas, bojes que juegan al Tragabolas contigo, un par de repechos de dejarte reventao y un paso de piedra de saber colocar rueda o echar pie a tierra. El caso es que haciendo el cafre llegamos a Fredes a las 17,30 como de costumbre; con una sonrisa de esas de "joer la que acabamos de hacer, compañero". Gracias a esta última trialera logramos que el tiempo en movimiento supere al tiempo en parado por primera vez durante la ruta dejándolo en un fifty-fifty, y con una velocidad media total de 4,6km/h. A la llegada comprobamos que o a los mariachis les ha salido un bolo en Beceite o andan más perdidos que el bañador de un esquimal. Santurriales (aborigen, sherpa y aun así buen mozo) y Ricard se van a buscarlos por el monte y (creo que) los encuentran. Al final el Alex lleva otro buen pajarón, seguro que de darle al manubrio.
Cervecicas, ducha, más cervecicas y al restaurante a seguir con las cervecicas. Berenjenas con boletus y cordero para casi todos y nos marchamos dejando a la Colonia Europea sin reservas de leche condensada ni patxarán. Una vez en casa seguimos la fiestuqui. Mientras Tonifardo se empeña en dormirnos a base de música indescriptible Alfonbrillas y Ricard nos deleitan con un repertorio de chistazos dignos del Edufrutus más genuino (Ponmacannei, qué mal abanica el negro). Una lástima que Bartolo no prospere, la peña no puede ya ni aplaudir a estas alturas. Y a mimir a las tantas, para variar.
Domingo 25
Se repite lo de la mañana del sábado con la salvedad de que esta vez los zombies son más zombies y más feos si cabe. Eso parece un desfile del Delfín por aquello de los peinados y las ojeras.
A las 9,30 estamos en marcha. Frodo nos hace de liebre (que no de pataliebre) en las primeras rampas subiéndonos las pulsaciones al límite. Cómo se nota que el zagal está fresco de ayer. Después de una bajada por pista con viento racheado que obliga a darle a los pedales empezamos una ascensión por una senda que está de escándalo. Pasos técnicos, maceteros naturales, bojes tragaboleros... nos llevan a un mirador impresionante en territorio aragonés (YAHAAAAAAA!!!). Allí aprovechamos la pérdida de una válvula por parte de Arturo Fdez. para descansar y entonar diversos cánticos espirituales en honor y alabanzas a los organizadores de la fiesta, merecidos por cierto.
Retomamos la ruta con la garganta aterciopelada y el culo más fresco que el del mandril que se bañaba en agua helada. Seguimos subiendo esta vez por terreno más abrupto hasta que llega la primera trialera de bajada del día. Nos lleva hasta la ermita de San Miguel. Pasamos de pararnos a rezar aunque Ricard le pega a un salto de metro. este chico apunta maneras... De ahí seguimos trialera p'abajo. Cudeiro se empeña en emular a Clark Kent sin consecuencias graves. Una vez abajo tiramos por pista un ratico para retomar la trialera del día, la que nos llevará hasta el rio Pena. Una bajada laaaaaarga y orgásmica con pedrolos hasta donde no debería haberlos que van dejando los antebrazos (sobre todo los de Diesel de pegar y despegar velcros) p'al arrastre.
Una vez que llegamos al rio empezamos a remontar por el cauce. Así como el año pasado eso estaba con agüita ahora estaba más seco que los huevos del Ken. Aun así el paisaje sigue siendo impresionantemente bestial. Llegan los rampones y toca meter molinillo de nuevo y tirar p'arriba. Esta vez el Fundi no me visita (de momento) así que contento. Tomamos la senduca que sigue subiendo y tras pasar a los pieses de Punta Muleta y de descender un ratico toca comer. Bocatadillos al buche, leche condensada pa tol quisqui y Alfonbrillas (en ese momento rebautizado como Alfonbrices por su querencia al dulce y a las piedras) se queda sin vino, ohhhhhh...
Y de nuevo toca subidita para hacer la digestión como mandan los cánones de la Vieja Tronca, o sease, por los cojones. Rampas que se van dejando subir en buena compañía con paradinha en una chabola de los aborígenes del lugar que manejaban la piedra mejor que el Nacho Vidal (hay que ver cierto vídeo para entender este comentario pero como el autor del texto soy yo lo dejo tal cual), paradinha que aprovecha el Cudeiro para quitarse un gran peso de encima. Titozolber se come buena parte del pestillo por estar en el sitio equivocado y seguimos p'arriba hasta el Tozal de los Tres Reyes desde el cual pillamos un cortafuegos p'abajo que nos lleva de nuevo hasta el inicio de la última trialera que hicimos el sábado (ole, ole y ole). Y para qué voy a repetir todo otra vez...
A las 16:45 llegamos a Fredes sonriendo como lerdos. Montamos los bártulos en los coches, algunos se duchan con agua caliente (otros lo dejamos con gran pena para cuando lleguemos a casa. Prefiero oler mal en el coche y que se jodan Albonbrillas y Santurriales a morir por congelación), le damos un repaso a la casa para que se quede escoflada y tras las despedidas de rigor tiramos cada mochuelo a su oliver.
Ale, permanezcan atentos a sus pantallas.
A las 17:00 me llama Alfonbrillas "Ya estoy aquí, no me he perdido". Correto, cambio de coche, distribución de enseres en el Picachu "¿Tú crees que cabrá otra bici aquí, Salinas?", comidica "patolfinde" en el comedero de los gatos (qué mal acostumbrados los tengo, animalicos) y tomamos caminico Alcañiz donde nos espera Santurriales. Bocatadillo jamonero, redistribución de enseres en el Picachu "Jodo, aun cabría otra más. Eras, tu Picachu es más grande que el mio ¿no?" y metemos el turbo-boost con Fredes en el punto de mira.
A las 8:55 hacemos la entrada triunfal en Fredes. Todo el pueblo con las banderolas, matasuegras, confettis, la charanga, las chirliders buenorras con los pompones... debían estar hibernando. Incluso Luiçao, el Masturbón Petante, estaba medio frito cuando aparecimos en la casa rural. Allí no había más que viento, muchooooooo.
Poco a poco (poc a poc en catalá) van llegando el resto de merluzos que conformarán el núcleo duro de la Vieja Tronca para esta cita; Ricard y sus mariachis, los naburros (Tonifardo, Arturo Fdez., Cudeiro y Tulembas), el vascorro Titozolber y los catalinos (Pájaro Loco, K-rol y Frodo ). Una vez arrejuntaos nos endosamos la mitad de las existencias de cebada en líquido, enchuflamos una cachimba, los mariachis flipan viendo cómo nos partimos la caja con el Félix y su lirón careto y Lucía The Stone nos dice con un delicado vaivén que ya va siendo hora de mimir.
Sábado 24
8:15 corriendo al baño a echar el pestillo antes de que lo invadan los bárbaros. Desayuno desestructurado con un montón de zombies que pululan por el salón-cocina preparando sanviches, engullendo cereales en remojo y vestidos de faena (menos el egipcio Alfonbrillas que sigue de faraón). A las 10 los mariachis deciden que es buena hora para empezar la ruta. Nos hacemos la foto de rigor en el pilón y metemos platillo para empezar escalando un "falso llano" de kilómetro y medio hasta el inicio del Portell del Infierno. En este punto unos aprovechamos para sacar a relucir protecciones nuevas (qué majas las troili, cómodas, ligeras y molonas, todo en uno. Vamos, jaaaaa, que me las quitan de las maaaanos...), otros para joderle la válvula al compañero, otros para colocarse la cámara en el casco y el resto a verlas venir. Nos despedimos de K-rol y de Frodo que harán su ruta opcional y nos tiramos Portell p'abajo al grito viejotro
Llegamos abajo, almorzamos unas barritas, le damos el primer sablazo a la bota del Ricard que por solidaridad con Alex decide pinchar en parado y empezamos a subiiiiiiirrrrrrrr. Al poco de comenzar a Cudeiro se le pierde el último tornillo del platillo lo que nos hace agudizar el ingenio (a unos más que a otros) para solventar tan maño asunto. Al final y con tres tornillos se soluciona la papeleta y se continúa el "subiendus ininterruptus" hasta la paradica de comer. Segundo lijazo a la bota del Ricard, bocatadillos p'al buche y a seguir p'arriba. A la hora mi estómago se empeña en gastar todas las fuerzas en digerir y me deja las piernas en estado catatónico. Esto coincide con mi primer (y único) pinchazo del fin de semana lo que acrecienta mi estado de bajona. A partir de este punto la ruta para mí deja de ser divertida casi hasta el final y pedaleo más por orgullo que por fuerzas. Gracias a Santurriales y a Ricard por esperarme en el primer repecho después del pinchazo porque os juro que me dejáis sólo y no me volvéis a ver. Una vez en el Collado pillamos una senduca (p'arriba = poco divertida para mi) bastante chula que se transformaría en otra senda ratonera entre árboles mucho más chula y llana (aunque siguiese siendo poco divertida, jejeje) que nos lleva hasta un refugio en el que los mariachis deciden abandonarnos para tirar hacia Fredes por pista. Las prisas les apremian y aun así Alex se despide regalándonos una de las cosas que mejor sabe hacer; pinchar.
Tras la paradinha en el refugio para repostar glucosa en todos sus formatos emprendemos senduca ratonera p'arriba que se va haciendo muy entretenida y chula para los que no van con el Fundi, esto es, para mi. Y así llegamos al comienzo de la última trialera del día que nos lleva prácticamente a Fredes. Nos calzamos las protecciones y mientras me voy enchuflando los velcros se me va pasando la pájara. Hay que ver lo que se aprende en La Clau, jejeje.
La segunda y última trialera del día se las trae; mucho pedrolo juguetón, algún cortadico trialerable, raíces asesinas, bojes que juegan al Tragabolas contigo, un par de repechos de dejarte reventao y un paso de piedra de saber colocar rueda o echar pie a tierra. El caso es que haciendo el cafre llegamos a Fredes a las 17,30 como de costumbre; con una sonrisa de esas de "joer la que acabamos de hacer, compañero". Gracias a esta última trialera logramos que el tiempo en movimiento supere al tiempo en parado por primera vez durante la ruta dejándolo en un fifty-fifty, y con una velocidad media total de 4,6km/h. A la llegada comprobamos que o a los mariachis les ha salido un bolo en Beceite o andan más perdidos que el bañador de un esquimal. Santurriales (aborigen, sherpa y aun así buen mozo) y Ricard se van a buscarlos por el monte y (creo que) los encuentran. Al final el Alex lleva otro buen pajarón, seguro que de darle al manubrio.
Cervecicas, ducha, más cervecicas y al restaurante a seguir con las cervecicas. Berenjenas con boletus y cordero para casi todos y nos marchamos dejando a la Colonia Europea sin reservas de leche condensada ni patxarán. Una vez en casa seguimos la fiestuqui. Mientras Tonifardo se empeña en dormirnos a base de música indescriptible Alfonbrillas y Ricard nos deleitan con un repertorio de chistazos dignos del Edufrutus más genuino (Ponmacannei, qué mal abanica el negro). Una lástima que Bartolo no prospere, la peña no puede ya ni aplaudir a estas alturas. Y a mimir a las tantas, para variar.
Domingo 25
Se repite lo de la mañana del sábado con la salvedad de que esta vez los zombies son más zombies y más feos si cabe. Eso parece un desfile del Delfín por aquello de los peinados y las ojeras.
A las 9,30 estamos en marcha. Frodo nos hace de liebre (que no de pataliebre) en las primeras rampas subiéndonos las pulsaciones al límite. Cómo se nota que el zagal está fresco de ayer. Después de una bajada por pista con viento racheado que obliga a darle a los pedales empezamos una ascensión por una senda que está de escándalo. Pasos técnicos, maceteros naturales, bojes tragaboleros... nos llevan a un mirador impresionante en territorio aragonés (YAHAAAAAAA!!!). Allí aprovechamos la pérdida de una válvula por parte de Arturo Fdez. para descansar y entonar diversos cánticos espirituales en honor y alabanzas a los organizadores de la fiesta, merecidos por cierto.
Retomamos la ruta con la garganta aterciopelada y el culo más fresco que el del mandril que se bañaba en agua helada. Seguimos subiendo esta vez por terreno más abrupto hasta que llega la primera trialera de bajada del día. Nos lleva hasta la ermita de San Miguel. Pasamos de pararnos a rezar aunque Ricard le pega a un salto de metro. este chico apunta maneras... De ahí seguimos trialera p'abajo. Cudeiro se empeña en emular a Clark Kent sin consecuencias graves. Una vez abajo tiramos por pista un ratico para retomar la trialera del día, la que nos llevará hasta el rio Pena. Una bajada laaaaaarga y orgásmica con pedrolos hasta donde no debería haberlos que van dejando los antebrazos (sobre todo los de Diesel de pegar y despegar velcros) p'al arrastre.
Una vez que llegamos al rio empezamos a remontar por el cauce. Así como el año pasado eso estaba con agüita ahora estaba más seco que los huevos del Ken. Aun así el paisaje sigue siendo impresionantemente bestial. Llegan los rampones y toca meter molinillo de nuevo y tirar p'arriba. Esta vez el Fundi no me visita (de momento) así que contento. Tomamos la senduca que sigue subiendo y tras pasar a los pieses de Punta Muleta y de descender un ratico toca comer. Bocatadillos al buche, leche condensada pa tol quisqui y Alfonbrillas (en ese momento rebautizado como Alfonbrices por su querencia al dulce y a las piedras) se queda sin vino, ohhhhhh...
Y de nuevo toca subidita para hacer la digestión como mandan los cánones de la Vieja Tronca, o sease, por los cojones. Rampas que se van dejando subir en buena compañía con paradinha en una chabola de los aborígenes del lugar que manejaban la piedra mejor que el Nacho Vidal (hay que ver cierto vídeo para entender este comentario pero como el autor del texto soy yo lo dejo tal cual), paradinha que aprovecha el Cudeiro para quitarse un gran peso de encima. Titozolber se come buena parte del pestillo por estar en el sitio equivocado y seguimos p'arriba hasta el Tozal de los Tres Reyes desde el cual pillamos un cortafuegos p'abajo que nos lleva de nuevo hasta el inicio de la última trialera que hicimos el sábado (ole, ole y ole). Y para qué voy a repetir todo otra vez...
A las 16:45 llegamos a Fredes sonriendo como lerdos. Montamos los bártulos en los coches, algunos se duchan con agua caliente (otros lo dejamos con gran pena para cuando lleguemos a casa. Prefiero oler mal en el coche y que se jodan Albonbrillas y Santurriales a morir por congelación), le damos un repaso a la casa para que se quede escoflada y tras las despedidas de rigor tiramos cada mochuelo a su oliver.
Ale, permanezcan atentos a sus pantallas.
17 marzo 2007
Mi primer DH
17 de Marzo 07
Para ser la víspera de mi primera competi he dormido como un lirón. Buena señal. Desayuno descender con Ito mientras Estif Pit levita por Güisler en la tele. Pillamos la bici, los bártulos, los metemos en el Picachu y nos vamos a Castro Urdiales. Me visto de torero, y nos vamos a hacer las inscripciones. Conforme nos acercamos la Heckler va cogiendo complejo de inferioridad frente a los maquinotes que hay por allí. Yo le doy palmaditas en el tubo horizontal y la calmo lo que puedo "Ya verás, lo vas a hacer muy bien", "Estas no tienen ni puta idea"... Llego a la fila y ahora el que me acojono soy yo. Toda la peña disfrazada de Caballero del Zodiaco, con unos aires que ni el Cedric Gracia. Y yo con mis rodilleras y mis coderas.
Llego a la mesa, pregunto por el forero-organizador falconemtb y lo tengo justo enfrente. Saludicos, risas nerviosas, dorsal 55 (buen número y mala rima), pillo bridas de sobra (que luego vienen bien para las rutas), bajo a buscar a Joxe que me va a dejar su peto y me marcho a la zona de remonte. Allí nos esperan una camioneta y dos furgonas que en un par de viajes nos llevarán hasta el punto de inicio. La peña se sube encima de la cabina de la camioneta, en la caja con las bicis, atando la bici con dos gomas al paragolpes trasero... muy niuguoldisorder.
Desde arriba el aspecto es acojonante. Allí sólo hay una estatua inmensa con un pedestal desde el cual hay que salir dando el primer salto del día. El resto es roca, roca y más roca. La gente ya se ha ido colocando por las zonas más comprometidas del circuito a la espera de los almondigazos (la plebe quiere espectáculo, sangre...) y Castro y su trocito de mar brillan abajo. Y como no hemos venido aquí a hacer turismo algo habrá que hacer ¿no? Pues venga, me casco el casco, me subo al pedestal y me cuento a mí mismo; cinco, cuatro, tres, tres, tres, tres (joer, a que me piño... Va, que seguro que no), dos, dos, (¿seguro? yo qué sé, acaba de contar de una puñetera vez que la peña espera) uno... Vuelo, roca, giro, roca, mini salto seguido de curva, mete la rueda entre esas dos, coño, otras dos... ¡frena que esto parece un salto tocho! Se puede trialear, bien hecho, "¡Vamos
Eras!", ¿de quien era esa voz?, ya lo averiguaré más tarde que si no me voy a piñar, más piedras y curvas, zona más abrupta, pequeño llaneo y repecho p'arriba. Llevo más desarrollo del debido así que me levanto y lo subo bien (aquí meteré el palo en las mangas, bien...). Seguimos con las piedras, dos curvas con losas contraperaltadas, las cubiertas van de puta madre, giro brusco a izquierdas y comienza el bosque, la roca deja paso a la senda de tierra, "¡Dale Mamón!", a este lo conozco, es Ito, curvas entre eucaliptos, rampones p'abajo, mucha gente en las curvas que te anima, ¡ostia qué losa, casi me la meto! curva a derechas, llaneo, bache puñetero, curva a izquierda, última bajada y llegada a meta. Bufffff ¡Qué guapo!
Me llaman los uteberos.
- "¿Donde son las inscripciones? Estamos en el Polideportivo"
- "Tirad todo tieso p'arriba que os espero". Media hora más tarde aparecen. Montan las bicis, inscripciones (140, 141, 142, 143... jodo, cuanta peña se ha apuntado), corre a las furgos de remonte, p'arriba y ale, p'abajo de nuevo.
Talegazo en la losa del bosque sin consecuencias graves (manillar girado y tuneo de indumentaria tipo comando). Abajo decidimos que vista la hora que es lo mejor es tirar de nuestras dotes de endurero y subir a pata hasta la ermita así que tomamos un camino de cabras que habíamos visto antes y totieso. Esto nos permitió hacer un par de bajadicas más antes de ir a comer.
Comida "atodaostia" en el apartamento de Diego Adrenalínico mientras Jorge Gallego le da de tetar a su mini Estifpit. Vaya platazo de espaguetti con tomate. Creo que aun no lo he acabado de digerir.
Llegamos tarde para variar a la zona de remontes para disputar las dos mangas que componen lo que será la competición. De nuevo montados encima de la cabina del camión y p'arriba.
Mientras nos toca el turno me bajo un rato a una de las zonas complicadas a ver algún talegazo y, voilá, aparecen las patillas del Gaizka seguidas de él y de su chica Agua. La Ostia qué alegría, pareja
. Empezamos a charlar allí hasta que baja un Utebero gritándome que me tocaba ya. "¡Mierda!" Corre para arriba, cáscate el casco a toda ostia, ponte en la fila y a verlas venir.
- "¡El cincuentaycinco (por el culo... qué ingenioso soy)!"
- "Estoy aquí"
- "Te toca en 30 segundos".
Dios, esto empieza en serio. Los corredores se amontonan en la salida, el público en las zonas más conflictivas, los huevos a la altura de la barbilla...
...5...
Bueno, ya no hay vuelta atrás. Mecagüen san pitopato, a quién se le ocurre meter un salto para comenzar. Como me piñe aquí esto va a ser un circo.
...4...
Tranquilo, ya has hecho esta bajada 3 veces, con tollinazo incluido. Mientras no te comas una piedra sobrevivirás.
...3...
Qué jodido tiene que ser escupir con el casco integral.
...2...
Si me viese el Tonifane...
...1...
Un besote al aire.
...0...
Allá vamos. Mierda, la cala no engancha, vuelo, caigo bien pero con la cala desenganchada, bajo, trialero, "¡Vamos Eras!", meto bien la rueda entre las rocas asesinas, derrapo lo justo, zona conflictiva y salgo airoso "¡Venga tio, vas muy bien!" (¿Me dice a mi? Si parezco un flan), llega la zona de llaneo con firme roto, por fin engancho la cala, meto desarrollo para afrontar el repecho, Repecho, pedaleo y... CRAAAAAACCCC ¿Qué ha pasado? Miro p'atrás y veo la cadena a 10 metros "¡Mierda! ¿Y ahora qué cojones hago?". Veo que bajan dos tios follaos, les dejo pasar. Un chavalín del público me dice "Puedes seguir bajando ¿no? A partir de aquí es cuesta abajo". "Coño, tienes razón". Meto la cadena en el bolsillo, subo el repecho corriendo y me lanzo para abajo sin pedalear. La puuuuta, voy lanzaooooo. Entro en el bosque, trazo por la derecha de la losa y veo que es mucho mejor que la otra opción, curva a derecha y llego al llano final. Y yo sin cadena. La música de la megafonía suena (estoy 10
metros por encima de la meta), el del micro grita:
- "¡Ahí llega otro! ¡Pero vamos, pedalea!"
- "Qué más quisiera yo" - pienso.
- "¡Venga, pedalea! ¡Que ya llegas!"
- "¡Que voy sin cadenaaaaaaa!" - Grito esta vez.
"Es verdad", le escucho decir a un par de crios a mi derecha cuando llego al puto báden. Meto la rueda delantera, doy una pedalada para salir pero como voy sin cadena me meto la ostia de la vergüenza. La Heckler encima mia. Me levanto, bajo la última cuesta y enfilo la línea de meta. El del micro grita:
- "¡Venga que ya estás! ¡Pedale.... ah, no. Que eres tú!"
Tiempo final 3:26 Penúltimo de momento ¿Qué ha hecho el último? ¿bajar de espaldas?
Las chicas del RedBull me dan una lata que me endiño en 3 segundos.
Consigo un troncha y David Nanobreaker me arregla la cadena en un pispas (Gracias, Nano). Bajo al coche, le doy un baño de aceite a la cadena y al cambio y subo a por el remonte. En el trayecto me encuentro con los de Utebo (1:55 de media, voy a tener que hacer -20 segundos en la última manga si quiero estar a su nivel). Risas, comentarios de la bajada, camioneta y p'arriba a acabar dignamente.
En la ermita un caos con el orden de salida; que si otra vez por orden de dorsal, que por el tiempo de la 1ª manga pero en orden inverso, que por los centímetros de perímetro craneal...
Al final salgo en 3ª posición, Iba por orden inverso al tiempo hecho en la primera manga. ¿Ole! ¡No era el penúltimo!.
Me preparo en la linea de salida.
...5...
Ya llevo la cala metida esta vez. Algo es algo.
...4...
Ya no se me ocurre qué más pensar. Pues pestañeo.
...3...
¿Seguro que llevo las calas enganchadas? A ver...
...2...
Si, las llevo. Bien.
...1...
Bueno, Alea jacta Est, que quiere decir "Tonto el último".
...0...
Esta vez todo sale perfecto. 2:05 en línea de meta. Me siento un rato en el HotSeat mientras me engullo dos latas de RedBull seguidas (gracias, guapas).
Me subo andando por el bosque y con Ito, Joxe, Gaizka y Agua me dedico a ver a los pros.
La competición para mí ha terminado... por hoy.
El mejor tiempo 1:28, joeeeeer...
Recogemos todo en el Picachu, autovía a Barakaldo, ducha merecida y a cenar un entrecot (qué culpa tendrá el buey).
Para ser la víspera de mi primera competi he dormido como un lirón. Buena señal. Desayuno descender con Ito mientras Estif Pit levita por Güisler en la tele. Pillamos la bici, los bártulos, los metemos en el Picachu y nos vamos a Castro Urdiales. Me visto de torero, y nos vamos a hacer las inscripciones. Conforme nos acercamos la Heckler va cogiendo complejo de inferioridad frente a los maquinotes que hay por allí. Yo le doy palmaditas en el tubo horizontal y la calmo lo que puedo "Ya verás, lo vas a hacer muy bien", "Estas no tienen ni puta idea"... Llego a la fila y ahora el que me acojono soy yo. Toda la peña disfrazada de Caballero del Zodiaco, con unos aires que ni el Cedric Gracia. Y yo con mis rodilleras y mis coderas.
Desde arriba el aspecto es acojonante. Allí sólo hay una estatua inmensa con un pedestal desde el cual hay que salir dando el primer salto del día. El resto es roca, roca y más roca. La gente ya se ha ido colocando por las zonas más comprometidas del circuito a la espera de los almondigazos (la plebe quiere espectáculo, sangre...) y Castro y su trocito de mar brillan abajo. Y como no hemos venido aquí a hacer turismo algo habrá que hacer ¿no? Pues venga, me casco el casco, me subo al pedestal y me cuento a mí mismo; cinco, cuatro, tres, tres, tres, tres (joer, a que me piño... Va, que seguro que no), dos, dos, (¿seguro? yo qué sé, acaba de contar de una puñetera vez que la peña espera) uno... Vuelo, roca, giro, roca, mini salto seguido de curva, mete la rueda entre esas dos, coño, otras dos... ¡frena que esto parece un salto tocho! Se puede trialear, bien hecho, "¡Vamos
Me llaman los uteberos.
- "¿Donde son las inscripciones? Estamos en el Polideportivo"
- "Tirad todo tieso p'arriba que os espero". Media hora más tarde aparecen. Montan las bicis, inscripciones (140, 141, 142, 143... jodo, cuanta peña se ha apuntado), corre a las furgos de remonte, p'arriba y ale, p'abajo de nuevo.
Talegazo en la losa del bosque sin consecuencias graves (manillar girado y tuneo de indumentaria tipo comando). Abajo decidimos que vista la hora que es lo mejor es tirar de nuestras dotes de endurero y subir a pata hasta la ermita así que tomamos un camino de cabras que habíamos visto antes y totieso. Esto nos permitió hacer un par de bajadicas más antes de ir a comer.
Comida "atodaostia" en el apartamento de Diego Adrenalínico mientras Jorge Gallego le da de tetar a su mini Estifpit. Vaya platazo de espaguetti con tomate. Creo que aun no lo he acabado de digerir.
Llegamos tarde para variar a la zona de remontes para disputar las dos mangas que componen lo que será la competición. De nuevo montados encima de la cabina del camión y p'arriba.
Mientras nos toca el turno me bajo un rato a una de las zonas complicadas a ver algún talegazo y, voilá, aparecen las patillas del Gaizka seguidas de él y de su chica Agua. La Ostia qué alegría, pareja
- "¡El cincuentaycinco (por el culo... qué ingenioso soy)!"
- "Estoy aquí"
- "Te toca en 30 segundos".
Dios, esto empieza en serio. Los corredores se amontonan en la salida, el público en las zonas más conflictivas, los huevos a la altura de la barbilla...
...5...
Bueno, ya no hay vuelta atrás. Mecagüen san pitopato, a quién se le ocurre meter un salto para comenzar. Como me piñe aquí esto va a ser un circo.
...4...
Tranquilo, ya has hecho esta bajada 3 veces, con tollinazo incluido. Mientras no te comas una piedra sobrevivirás.
...3...
Qué jodido tiene que ser escupir con el casco integral.
...2...
Si me viese el Tonifane...
...1...
Un besote al aire.
...0...
Allá vamos. Mierda, la cala no engancha, vuelo, caigo bien pero con la cala desenganchada, bajo, trialero, "¡Vamos Eras!", meto bien la rueda entre las rocas asesinas, derrapo lo justo, zona conflictiva y salgo airoso "¡Venga tio, vas muy bien!" (¿Me dice a mi? Si parezco un flan), llega la zona de llaneo con firme roto, por fin engancho la cala, meto desarrollo para afrontar el repecho, Repecho, pedaleo y... CRAAAAAACCCC ¿Qué ha pasado? Miro p'atrás y veo la cadena a 10 metros "¡Mierda! ¿Y ahora qué cojones hago?". Veo que bajan dos tios follaos, les dejo pasar. Un chavalín del público me dice "Puedes seguir bajando ¿no? A partir de aquí es cuesta abajo". "Coño, tienes razón". Meto la cadena en el bolsillo, subo el repecho corriendo y me lanzo para abajo sin pedalear. La puuuuta, voy lanzaooooo. Entro en el bosque, trazo por la derecha de la losa y veo que es mucho mejor que la otra opción, curva a derecha y llego al llano final. Y yo sin cadena. La música de la megafonía suena (estoy 10
- "¡Ahí llega otro! ¡Pero vamos, pedalea!"
- "Qué más quisiera yo" - pienso.
- "¡Venga, pedalea! ¡Que ya llegas!"
- "¡Que voy sin cadenaaaaaaa!" - Grito esta vez.
"Es verdad", le escucho decir a un par de crios a mi derecha cuando llego al puto báden. Meto la rueda delantera, doy una pedalada para salir pero como voy sin cadena me meto la ostia de la vergüenza. La Heckler encima mia. Me levanto, bajo la última cuesta y enfilo la línea de meta. El del micro grita:
- "¡Venga que ya estás! ¡Pedale.... ah, no. Que eres tú!"
Tiempo final 3:26 Penúltimo de momento ¿Qué ha hecho el último? ¿bajar de espaldas?
Las chicas del RedBull me dan una lata que me endiño en 3 segundos.
Consigo un troncha y David Nanobreaker me arregla la cadena en un pispas (Gracias, Nano). Bajo al coche, le doy un baño de aceite a la cadena y al cambio y subo a por el remonte. En el trayecto me encuentro con los de Utebo (1:55 de media, voy a tener que hacer -20 segundos en la última manga si quiero estar a su nivel). Risas, comentarios de la bajada, camioneta y p'arriba a acabar dignamente.
En la ermita un caos con el orden de salida; que si otra vez por orden de dorsal, que por el tiempo de la 1ª manga pero en orden inverso, que por los centímetros de perímetro craneal...
Al final salgo en 3ª posición, Iba por orden inverso al tiempo hecho en la primera manga. ¿Ole! ¡No era el penúltimo!.
Me preparo en la linea de salida.
...5...
Ya llevo la cala metida esta vez. Algo es algo.
...4...
Ya no se me ocurre qué más pensar. Pues pestañeo.
...3...
¿Seguro que llevo las calas enganchadas? A ver...
...2...
Si, las llevo. Bien.
...1...
Bueno, Alea jacta Est, que quiere decir "Tonto el último".
...0...
Esta vez todo sale perfecto. 2:05 en línea de meta. Me siento un rato en el HotSeat mientras me engullo dos latas de RedBull seguidas (gracias, guapas).
Me subo andando por el bosque y con Ito, Joxe, Gaizka y Agua me dedico a ver a los pros.
La competición para mí ha terminado... por hoy.
El mejor tiempo 1:28, joeeeeer...
Recogemos todo en el Picachu, autovía a Barakaldo, ducha merecida y a cenar un entrecot (qué culpa tendrá el buey).
08 marzo 2007
Dos Viejos Troncos tierras levantinas
Viernes 2 de Marzo
Núnca me había costado tan poco llegar desde Zaragoza hasta Elx ¿será porque era la primera vez que lo hacía? Siguiendo las directrices del Ayatollah me presenté puntual a la cita en el Aljub con el Picachu, la Heckler, el macuto y unas ganas enormes de pedalear después un mes dedicado íntegramente al esquí. Tras las cervezas de rigor con Jarvikitel, sus esposas y crios en una terracica y en manga corta (en marzo, puto cambio climático) nos fuimos a cenar a una pizzeria para proseguir con la carga de hidratos. Allí habiamos quedado con algunos de los Calambres de Levante (Santino, Afri, Mamba, Jarvi, Buddy, Jag, PacoM, Chuchi...). Buddy, alma mater de la fiesta, se encargó de que la cuenta se disparase a base de Mugas, güisquises y demás pero se lo perdonamos. Ya tiene bastante el chaval con tener que ponerse esas camisetas, jejeje.
Núnca me había costado tan poco llegar desde Zaragoza hasta Elx ¿será porque era la primera vez que lo hacía? Siguiendo las directrices del Ayatollah me presenté puntual a la cita en el Aljub con el Picachu, la Heckler, el macuto y unas ganas enormes de pedalear después un mes dedicado íntegramente al esquí. Tras las cervezas de rigor con Jarvikitel, sus esposas y crios en una terracica y en manga corta (en marzo, puto cambio climático) nos fuimos a cenar a una pizzeria para proseguir con la carga de hidratos. Allí habiamos quedado con algunos de los Calambres de Levante (Santino, Afri, Mamba, Jarvi, Buddy, Jag, PacoM, Chuchi...). Buddy, alma mater de la fiesta, se encargó de que la cuenta se disparase a base de Mugas, güisquises y demás pero se lo perdonamos. Ya tiene bastante el chaval con tener que ponerse esas camisetas, jejeje.
A la 1 de la mañana el Imán y el Camarlengo a lomos del Picachu se fueron a mimir a Santa Pola, que al día siguiente había que madrugar y no era cuestión de irse de farra. Aquí hemos venido a pedalear ¿no?
Sábado 3 de Marzo
Jimmy Page y Robert Plant nos guiaron de buena mañana al punto de encuentro con algunos Calambres para acudir arrejuntados al origen de la ruta. Está claro que a los ilicitanos la mezcla de alcohol y coche no les sienta bien; 3 accidentes vimos en media hora, con palmera arrancada a base de bemeuvazo incluida.
Llegamos on-time a la Zona-Z. Comenzamos a preparar las máquinas, a saludar y charlar con viejos y nuevos conocidos, a hacer piruetas con las bicis... hasta que al Nardi's Car le dió por perder aceite cuando nadie se lo había pedido expresamente. El caso es que entre ponte bien, estate quieta, llama al seguro, que me quedo, que te vienes arrancamos a pedalear. Y como no... p'arriba. Los pulsómetros (al menos el mio) empezaron a sacar humo, los cambios se fueron ajustando proporcionalmente a la altura alcanzada, y las conversaciones se fueron transformando en jadeos. En la ascensión se iban viendo las primeras averías medio-serias (un sillín petao...).
Pronto tuvimos delante la primera bajada del día. Del pelotón empezamos a bajar con cuentagotas por unas zetas empinadas con firme suelto que sentaron de maravilla después de las rampas iniciales. Pocos hicimos el escalón intermedio y la presencia de las cámaras digitales envalentonaron a algunos friraiders que le tiraron al último escalón. Aquí Gary tomó el mando de la situación y la pole position de una tacada y empezó a estirar el pelotón por una senda en constante subida muy entretenida y divertida entre pinos. Se empezó a escuchar a Ga-Roolez por el walky pedir que nos parásemos (sería la tónica de la primera mitad de la ruta) así que al inicio de la segunda bajada del día nos reagrupamos mientras se reparaba la patilla rota de una Espesialais.
La segunda bajada fue una sucesión de zetas y bádenes (muy mal colocados por cierto) que dieron con los huesos y la mano de un descentrado Nardy en el suelo con resultado de dos puntazos en la palma de la mano y que lo apartarían del resto de las rutas (que no de las pre y post-rutas gracias a mí, o sea gracias a dios) del fin de semana. Después de dejar a Nayo con Jdov en el Jóspital nos fuimos a enfrentarnos con la subida del día... ¡Las Murallas! Por dios (o sea, por mí) qué jartón de curvas, de rampones, de pulsaciones, de calor
es... Aquí Jarvikitel, Rosita y yo hicimos piña y acompañados a ratos por Ga-Roolez imprimimos un ritmo majo que nos llevaría a la pista de empalme que nos dejaría a las puertas del Ismael. A lo que llegamos nosotros ya había peña que se había tirado p'abajo (putas prisas...) así que se perdieron la exhibition de Dani Cegarra. Unos invertidos y unos botes que de haberlos hecho yo hubiesen sido menos invertidos y más divertidos, jejeje. Se nota que el chaval es campeón del mundo porque todo le salía bien, qué cabronazo. Una vez humillados y con el rabo entre las piernas (como de costumbre) empezamos a bajar el Ismael. Arrrrffffff.... a rueda de Gary fuimos dando cuenta de las curvas, las piedras, los saltos y los barranquetes hasta que llegamos abajo para volver a reagruparnos.
Y de nuevo costarrón p'arriba, esta vez por pista buena para hacer la cuarta bajada del día; la Sima. En esta no había piedras sino una senda serpenteante con zetas cerradas y buen firme para disfrutar con las trazadas.. y con el salto en la roca final (dos veces, jejeje).
Al final y viendo que el agua escaseaba, que los ánimos flaqueaban y que hacía calorcete decidimos tirar a un garito a "rellenar los camelbás". Viendo que el zumo de cerveza es más sano para el colesterol decidimos pasar del agua y meternos un tercio entre pecho y espalda más a gusto que un tonto con un lápiz. Así n
os fue, que después tocaba remontar por pista y me parece que se nos atragantó a todos. Bueno, a Rosa creo que no porque me adelantó en uno de los repechos derrapando mientras me decía algo como "sígueme si puedes, escoria humana".
Al final y sin llegar a coronar las antenas Gary y Ga-Roolez (que había sufrido unos calambrazos al inicio de la ascensión e iba perjudicao. Rulez ha petao, Rulez ha petao, Ruuuulez ha peeetaaooooo) decidieron tirar para los coches por los toboganes, una senda rápida con pequeños saltos que nos dejaron buen sabor de boca a todos menos al Ayatollah, jejeje.
Ya en los coches nos dedicamos al bebercio y a las despedidas de los que no repetirían ruta dominguera.
Una vez resarcidos los hidratos consumidos y alguno más me fui con el Ayatollah, Jarvi y los Castrones a Torre Pacheco donde nos esperaba un piscinaco gentileza de Gary (gracias por todo, compañero), unas cervecillas más buenas que la ostia y apretando que tocaba pillar el coche para ir a cenar.
Cenica de batalla en el Trabuco con pasta, pechugas (a ver quien pedía emperador mirando a los ojos de la camarera) y de postre peras, flanes o naranja para el Imán si la camarera se la pelaba. Al final resultó que no se la peló pero se comió la naranja. Julinchi se quitaba el sabor de un orujo con otro (así le fue) y al final acabamos viendo el eclipse apretándonos p'adentro unos afiladores.
Domingo 4 de Marzo
Desayuno a base de tostadas y cafeses con leche en el Zorro (que de zorro tenía poco) y de nuevo on-time en la zona de despegue. Más viejos conocidos que saludar y gente nueva que nos iba a acompañar por el Calblanque.
La ruta comenzó llaneando por pista hasta una urbanización en donde ya aparecieron las primeras rampas, para ir abriendo boca. Esta vez los walkis y el buen hacer de los organizadores evitaron las desbandadas iniciales del día anterior y conseguimos rodar en grupo casi toda la jornada.
Tras la urbanización pillaríamos una senduca que entre pinos nos llevaría hasta la primera rampa importante de la jornada que nos lsubiría hasta a la Batería de Cenizas. Aguanté como pude en el grupo cabecero durante toda la subida. Venancio me explicaba la historia de Portman (el tio de Natalie) mientras yo me ocupaba de no sobrepasar las 200 pulsaciones. Estos americanos son una panda de cebrones de cuidao. Las vistas de la Manga eran espectaluznantes a pesar de la neblina. Murci también me acompañó un buen rato en los tramos finales y creo que pasé con él por debajo del arco del fuerte. Vaya pasada, aunque no estaba como para parar a hacerme fotos.
Una vez arriba pudimos comprobar cómo los murcianos cubren
el mar con algodones para evitar la evaporación por calor. Tela con los ingenieros, cómo discurren.
Los cañones dieron juego para lo de siempre; enriquecer a los fabricantes de tarjetas de memoria. "Ahora con las manos arriba", "Ahora para un lado", "Ahora para el otro"... Aquello parecía un concierto de Chenoa en vez de una reunión de tip@s dur@s.
Una vez que nos recuperamos de la subida y del impacto visual del algodonal murciano decidimos tirarnos p'abajo.
La primera bajada del día serían las Zetas. Impresionante. Unas curvas cerradísimas entre pinos que había que tomar con sangre fria, equilibrio y a 2 por hora para no descoñarte. A rueda del gran Gary dimos p'al pelo a toda la bajada sin penalizaciones (alguno se empeñó en hacer Supermanes y cosas raras por detrás) y paramos a reagruparnos para ir a por la segunda parte de la bajada, esta vez con niebla. A mi me parecía estar rodando por Navarra, lo juro. La senda se dejaba rodar a velocidades de espanto. Sólo había que esquivar a los árboles que se te abalanzaban en las curvas.
Sin contratiempos llegamos a la carretera. Allí nos reagrupamos de nuevo. Mientras Venancio me volvió a explicar, esta vez in-situ, la barbaridad organizada por los seguidores de Bush. Qué penaaaa...
Y como ya habíamos bajado bastante tocaba subir de nuevo. Aquí el grupete de dividió; unos tiramos por la calzada romana (gracias, Venancio) y los demás subieron por carretera.
Lo de la calzada romana fue, con diferencia, lo mejor de la ruta. Un continuo equilibrio entre tracción, equilibrio y velocidad para no quedarte cortado que puso los pulsómetros de nuevo al límite. Están locos estos romanos.
Una vez arriba volvimos por la primeras sendas hasta el parking donde algunos rellenamos agua y otros aprovecharon para acortar ruta y despedirse.
Ya sólo quedaba la trialera del Calblanque así que todaba subir un ratillo por senduca. Casi estaba tirándome para abajo con protecciones y todo cuando de repente apareció Iogrea diciendo que había perdido el GPS. "Copón, te acompaño a buscarlo", así que con protecciones y el sillín bajao enfilamos de nuevo hasta el parking y de nuevo hasta arriba sin resultados positivos. Una penica. Arriba nos esperan Gory y Alexandros con los que disfrutamos como enanos de la trialera del día. Unas vistas impresionantes y una sensación acojonante la de estar viendo el mar a tus pieses (un par de cienes de metros más abajo,e so sí).
Y desde abajo pista p'arriba cruzándonos con algún ¡¡¡¡COOOOOCHEEEEEE!!! (jejeje) y un último tramo de senda puñetera que no dejaba de subir y que nos dejó de nuevo en los coches.
Abracicos a los organizadores, recogida rápida de bártulos y ale, a por el caldero, que se enfría.
De la comida mejor no hablar porque me va a entrar el hambre a las 10 y media y no es cuestión. Pero vamos, que estaba más bueno que el copón el famoso caldero.
Tras la exhibición de dani Cegarra los mandrileños encaran la vuelta a la capi, los espuñeros también y los Castrones, Cartagineses y Viejos Troncos nos volvimos a Torre Pacheco a ver Superman abrazados a unas merecidas cervezas. Clar Kent iluminó a un extasiado Fran que en modo "Santa Teresa de Jesús" soltó la que sería la frase del finde... "¿Os habéis dado cuenta de que los buenos siempre van hacia arriba y los malos no?". Dicho esto y tras el descojone general y las ducha correspondiente nos fuimos a cenar a la pizzería Pinocho, y de allí al sobre.
Lunes 5 de Marzo
San Nardi de la Bomba Petada, patrón de los Castrones, nos permitió disfrutar de un día más de bici. Alabado sea, amén.
Ocho aguérridos y valientes bikers comandados por IceFork y por Garypalmer nos acercamos a disfrutar de la famosa Croqueta.
La ruta empezó bajando por una pista rápida hasta La Unión (donde nació Rafa Sanchez, el del Hombre Lobo) sin mucha historia. A partir de aquí tocaba subir a ritmico por pista y disfrutando de la compañía. Para ser el tercer día consecutivo de jodienda bieletera me encontraba muy bien. eso debe ser bueno.
Pronto llegamos a la zona del "campilo". Primeras bajadas y a Pol se le ocurre hacer un campeonato de subidas "a ver quien es capaz de llegar más arriba". macagüentodoloquesemenea, esot no se dice dos veces. Al final acabó ganando Arturbo, aunque claro, con horquillas del carreful ya se puede. Vamos avanzando por una senda muy chula con saltos y llegamos a la Croqueta. Antes
de que nadie me diga nada y sin calzarme las protecciones para no levantar sospechas me tiro p'abajo. Ole ole ole, no tiene nada. Desde abajo oigo como el resto taladra a Pol para que se tire controlando con el freno trasero, apoyando el culo en la cubierta trasera, pillando la rodera buena... Por dios (o sea, por mi) ¿yo he hecho todo eso? Juraría que sólo me he dejado caer... Finalmente menos un precavido Gary y un Fran con la mente en otro sitio (posiblemente por el momentazo Santa Teresa de ayer) que se dejan la Croqueta para otra ocasión nos tiramos todos los restantes. Pol y yo le damos a un mini cortadico mientras la peña reune los güevos necesarios para tirarse por la pared para ir haciendo tiempo.
Ya una vez pasada la Croqueta seguimos por la senduca y en la zona del famoso salto de Ga-Roolez es donde tito Pol pasa a convertirse en el Capitán Croqueta. Yo que ví el talegazo desde abajo (lástima no llevar la cámara...) reconozco que fue para ganar "Vídeos de Primera", "Impacto TV" y arrasar en los zappin. Risas, chanzas y alguna queja (pequeña, como buen Castrón) y llegamos al final de la zona Croqueta.
De nuevo empezamos a subir por pistarra tranquilamente para ir a parar a la zona del "Volcán", que se convertiría en la última bajada de la Quedada.
El Volcán es una ladera con aspecto lunar con pedrolos del tamaño de puños, una inclinacoión del 20% y más larga que un día sin pan. No se podía fallar con los frenos, estaba claro. Así que p'abajo, que para eso hemos venido. Sólo Citriquito (el ántes conocido como Naranjito) pilla parcela en el Volcán.
Y de allí por carretera a los coches.
Una vez en Torre Pacheco dejé a los Castrones en la piscina con una cervecica en la mano (como no podía ser de otra manera), a Gary enganchado al móvil (De nuevo GRACIAS POR TODO, compañero) y a Citriquito en la ducha y me volví para Mañolandia en busca del cierzo.
Un abrazo para tod@s los que hemos compartido estos días. En especial para Garypalmer, Rosa, Roolez (Sois los mejores partenaires que podíamos encontrar). Os quiero, tonto
labas.
Sábado 3 de Marzo
Jimmy Page y Robert Plant nos guiaron de buena mañana al punto de encuentro con algunos Calambres para acudir arrejuntados al origen de la ruta. Está claro que a los ilicitanos la mezcla de alcohol y coche no les sienta bien; 3 accidentes vimos en media hora, con palmera arrancada a base de bemeuvazo incluida.
Llegamos on-time a la Zona-Z. Comenzamos a preparar las máquinas, a saludar y charlar con viejos y nuevos conocidos, a hacer piruetas con las bicis... hasta que al Nardi's Car le dió por perder aceite cuando nadie se lo había pedido expresamente. El caso es que entre ponte bien, estate quieta, llama al seguro, que me quedo, que te vienes arrancamos a pedalear. Y como no... p'arriba. Los pulsómetros (al menos el mio) empezaron a sacar humo, los cambios se fueron ajustando proporcionalmente a la altura alcanzada, y las conversaciones se fueron transformando en jadeos. En la ascensión se iban viendo las primeras averías medio-serias (un sillín petao...).
Pronto tuvimos delante la primera bajada del día. Del pelotón empezamos a bajar con cuentagotas por unas zetas empinadas con firme suelto que sentaron de maravilla después de las rampas iniciales. Pocos hicimos el escalón intermedio y la presencia de las cámaras digitales envalentonaron a algunos friraiders que le tiraron al último escalón. Aquí Gary tomó el mando de la situación y la pole position de una tacada y empezó a estirar el pelotón por una senda en constante subida muy entretenida y divertida entre pinos. Se empezó a escuchar a Ga-Roolez por el walky pedir que nos parásemos (sería la tónica de la primera mitad de la ruta) así que al inicio de la segunda bajada del día nos reagrupamos mientras se reparaba la patilla rota de una Espesialais.
La segunda bajada fue una sucesión de zetas y bádenes (muy mal colocados por cierto) que dieron con los huesos y la mano de un descentrado Nardy en el suelo con resultado de dos puntazos en la palma de la mano y que lo apartarían del resto de las rutas (que no de las pre y post-rutas gracias a mí, o sea gracias a dios) del fin de semana. Después de dejar a Nayo con Jdov en el Jóspital nos fuimos a enfrentarnos con la subida del día... ¡Las Murallas! Por dios (o sea, por mí) qué jartón de curvas, de rampones, de pulsaciones, de calor
Y de nuevo costarrón p'arriba, esta vez por pista buena para hacer la cuarta bajada del día; la Sima. En esta no había piedras sino una senda serpenteante con zetas cerradas y buen firme para disfrutar con las trazadas.. y con el salto en la roca final (dos veces, jejeje).
Al final y viendo que el agua escaseaba, que los ánimos flaqueaban y que hacía calorcete decidimos tirar a un garito a "rellenar los camelbás". Viendo que el zumo de cerveza es más sano para el colesterol decidimos pasar del agua y meternos un tercio entre pecho y espalda más a gusto que un tonto con un lápiz. Así n
Al final y sin llegar a coronar las antenas Gary y Ga-Roolez (que había sufrido unos calambrazos al inicio de la ascensión e iba perjudicao. Rulez ha petao, Rulez ha petao, Ruuuulez ha peeetaaooooo) decidieron tirar para los coches por los toboganes, una senda rápida con pequeños saltos que nos dejaron buen sabor de boca a todos menos al Ayatollah, jejeje.
Ya en los coches nos dedicamos al bebercio y a las despedidas de los que no repetirían ruta dominguera.
Una vez resarcidos los hidratos consumidos y alguno más me fui con el Ayatollah, Jarvi y los Castrones a Torre Pacheco donde nos esperaba un piscinaco gentileza de Gary (gracias por todo, compañero), unas cervecillas más buenas que la ostia y apretando que tocaba pillar el coche para ir a cenar.
Cenica de batalla en el Trabuco con pasta, pechugas (a ver quien pedía emperador mirando a los ojos de la camarera) y de postre peras, flanes o naranja para el Imán si la camarera se la pelaba. Al final resultó que no se la peló pero se comió la naranja. Julinchi se quitaba el sabor de un orujo con otro (así le fue) y al final acabamos viendo el eclipse apretándonos p'adentro unos afiladores.
Domingo 4 de Marzo
Desayuno a base de tostadas y cafeses con leche en el Zorro (que de zorro tenía poco) y de nuevo on-time en la zona de despegue. Más viejos conocidos que saludar y gente nueva que nos iba a acompañar por el Calblanque.
La ruta comenzó llaneando por pista hasta una urbanización en donde ya aparecieron las primeras rampas, para ir abriendo boca. Esta vez los walkis y el buen hacer de los organizadores evitaron las desbandadas iniciales del día anterior y conseguimos rodar en grupo casi toda la jornada.
Tras la urbanización pillaríamos una senduca que entre pinos nos llevaría hasta la primera rampa importante de la jornada que nos lsubiría hasta a la Batería de Cenizas. Aguanté como pude en el grupo cabecero durante toda la subida. Venancio me explicaba la historia de Portman (el tio de Natalie) mientras yo me ocupaba de no sobrepasar las 200 pulsaciones. Estos americanos son una panda de cebrones de cuidao. Las vistas de la Manga eran espectaluznantes a pesar de la neblina. Murci también me acompañó un buen rato en los tramos finales y creo que pasé con él por debajo del arco del fuerte. Vaya pasada, aunque no estaba como para parar a hacerme fotos.
Una vez arriba pudimos comprobar cómo los murcianos cubren
Los cañones dieron juego para lo de siempre; enriquecer a los fabricantes de tarjetas de memoria. "Ahora con las manos arriba", "Ahora para un lado", "Ahora para el otro"... Aquello parecía un concierto de Chenoa en vez de una reunión de tip@s dur@s.
Una vez que nos recuperamos de la subida y del impacto visual del algodonal murciano decidimos tirarnos p'abajo.
La primera bajada del día serían las Zetas. Impresionante. Unas curvas cerradísimas entre pinos que había que tomar con sangre fria, equilibrio y a 2 por hora para no descoñarte. A rueda del gran Gary dimos p'al pelo a toda la bajada sin penalizaciones (alguno se empeñó en hacer Supermanes y cosas raras por detrás) y paramos a reagruparnos para ir a por la segunda parte de la bajada, esta vez con niebla. A mi me parecía estar rodando por Navarra, lo juro. La senda se dejaba rodar a velocidades de espanto. Sólo había que esquivar a los árboles que se te abalanzaban en las curvas.
Sin contratiempos llegamos a la carretera. Allí nos reagrupamos de nuevo. Mientras Venancio me volvió a explicar, esta vez in-situ, la barbaridad organizada por los seguidores de Bush. Qué penaaaa...
Y como ya habíamos bajado bastante tocaba subir de nuevo. Aquí el grupete de dividió; unos tiramos por la calzada romana (gracias, Venancio) y los demás subieron por carretera.
Lo de la calzada romana fue, con diferencia, lo mejor de la ruta. Un continuo equilibrio entre tracción, equilibrio y velocidad para no quedarte cortado que puso los pulsómetros de nuevo al límite. Están locos estos romanos.
Una vez arriba volvimos por la primeras sendas hasta el parking donde algunos rellenamos agua y otros aprovecharon para acortar ruta y despedirse.
Ya sólo quedaba la trialera del Calblanque así que todaba subir un ratillo por senduca. Casi estaba tirándome para abajo con protecciones y todo cuando de repente apareció Iogrea diciendo que había perdido el GPS. "Copón, te acompaño a buscarlo", así que con protecciones y el sillín bajao enfilamos de nuevo hasta el parking y de nuevo hasta arriba sin resultados positivos. Una penica. Arriba nos esperan Gory y Alexandros con los que disfrutamos como enanos de la trialera del día. Unas vistas impresionantes y una sensación acojonante la de estar viendo el mar a tus pieses (un par de cienes de metros más abajo,e so sí).
Y desde abajo pista p'arriba cruzándonos con algún ¡¡¡¡COOOOOCHEEEEEE!!! (jejeje) y un último tramo de senda puñetera que no dejaba de subir y que nos dejó de nuevo en los coches.
Abracicos a los organizadores, recogida rápida de bártulos y ale, a por el caldero, que se enfría.
De la comida mejor no hablar porque me va a entrar el hambre a las 10 y media y no es cuestión. Pero vamos, que estaba más bueno que el copón el famoso caldero.
Tras la exhibición de dani Cegarra los mandrileños encaran la vuelta a la capi, los espuñeros también y los Castrones, Cartagineses y Viejos Troncos nos volvimos a Torre Pacheco a ver Superman abrazados a unas merecidas cervezas. Clar Kent iluminó a un extasiado Fran que en modo "Santa Teresa de Jesús" soltó la que sería la frase del finde... "¿Os habéis dado cuenta de que los buenos siempre van hacia arriba y los malos no?". Dicho esto y tras el descojone general y las ducha correspondiente nos fuimos a cenar a la pizzería Pinocho, y de allí al sobre.
Lunes 5 de Marzo
San Nardi de la Bomba Petada, patrón de los Castrones, nos permitió disfrutar de un día más de bici. Alabado sea, amén.
Ocho aguérridos y valientes bikers comandados por IceFork y por Garypalmer nos acercamos a disfrutar de la famosa Croqueta.
La ruta empezó bajando por una pista rápida hasta La Unión (donde nació Rafa Sanchez, el del Hombre Lobo) sin mucha historia. A partir de aquí tocaba subir a ritmico por pista y disfrutando de la compañía. Para ser el tercer día consecutivo de jodienda bieletera me encontraba muy bien. eso debe ser bueno.
Pronto llegamos a la zona del "campilo". Primeras bajadas y a Pol se le ocurre hacer un campeonato de subidas "a ver quien es capaz de llegar más arriba". macagüentodoloquesemenea, esot no se dice dos veces. Al final acabó ganando Arturbo, aunque claro, con horquillas del carreful ya se puede. Vamos avanzando por una senda muy chula con saltos y llegamos a la Croqueta. Antes
de que nadie me diga nada y sin calzarme las protecciones para no levantar sospechas me tiro p'abajo. Ole ole ole, no tiene nada. Desde abajo oigo como el resto taladra a Pol para que se tire controlando con el freno trasero, apoyando el culo en la cubierta trasera, pillando la rodera buena... Por dios (o sea, por mi) ¿yo he hecho todo eso? Juraría que sólo me he dejado caer... Finalmente menos un precavido Gary y un Fran con la mente en otro sitio (posiblemente por el momentazo Santa Teresa de ayer) que se dejan la Croqueta para otra ocasión nos tiramos todos los restantes. Pol y yo le damos a un mini cortadico mientras la peña reune los güevos necesarios para tirarse por la pared para ir haciendo tiempo.Ya una vez pasada la Croqueta seguimos por la senduca y en la zona del famoso salto de Ga-Roolez es donde tito Pol pasa a convertirse en el Capitán Croqueta. Yo que ví el talegazo desde abajo (lástima no llevar la cámara...) reconozco que fue para ganar "Vídeos de Primera", "Impacto TV" y arrasar en los zappin. Risas, chanzas y alguna queja (pequeña, como buen Castrón) y llegamos al final de la zona Croqueta.
De nuevo empezamos a subir por pistarra tranquilamente para ir a parar a la zona del "Volcán", que se convertiría en la última bajada de la Quedada.
El Volcán es una ladera con aspecto lunar con pedrolos del tamaño de puños, una inclinacoión del 20% y más larga que un día sin pan. No se podía fallar con los frenos, estaba claro. Así que p'abajo, que para eso hemos venido. Sólo Citriquito (el ántes conocido como Naranjito) pilla parcela en el Volcán.
Y de allí por carretera a los coches.
Una vez en Torre Pacheco dejé a los Castrones en la piscina con una cervecica en la mano (como no podía ser de otra manera), a Gary enganchado al móvil (De nuevo GRACIAS POR TODO, compañero) y a Citriquito en la ducha y me volví para Mañolandia en busca del cierzo.
Un abrazo para tod@s los que hemos compartido estos días. En especial para Garypalmer, Rosa, Roolez (Sois los mejores partenaires que podíamos encontrar). Os quiero, tonto
21 agosto 2006
Collarada, 19 de Agosto
Josean nos echa en cara la ruteja que se pegó el fin de semana pasado con esta crónica:
- Ya le tenía ganas a Collarada, vaya senda bonita y técnica que tiene el montecito...
Fué un día "Donuts", osea redondo, mereció la pena los 400 km de coche que me chupé para hacer otros 25 en bici, pero que 25, subida tendida de 15 km que como dice Diesel, la hicimos a ritmo, pero cada uno al suyo por que como están el maestro y Sylvestre, menudo ritmo llevaban, la subida del tirón sin ninguna parada, ¿que fué del espiritu de la Vieja Tronca, también se ha ido de vacaciones?, Mzungu y yo paramos una vez para por lo menos hacer una foto y descansar el molesto dolor de espalda que llevé durante toda subida.
Una vez en el collado bocata compartido obsequio de Sylvestre, barrita y "p'abajo" por una trialera guapa, guapa y guapa, y mojada, mojada y mojada, como estaba a tramos de peligrosa...... aunque la pasamos disfrutando de lo lindo y con alguna caida incluida, pero sin consecuencias. Despues de este primer tramo salimos a la pista para remontar unos 100 mts y coger una pista preciosa que se va estrechando poco a poco hasta convertirse de nuevo en senda con curvas muy cerradas para acabar haciendo un video-portera en un tramo muy guapo de escalones y pedrolos. Llegamos a Villanua, cervecitas de rigor y cada mochuelo a su olivo con la sonrisa de oreja a oreja.
Josean "Algairén"
- Ya le tenía ganas a Collarada, vaya senda bonita y técnica que tiene el montecito...
Fué un día "Donuts", osea redondo, mereció la pena los 400 km de coche que me chupé para hacer otros 25 en bici, pero que 25, subida tendida de 15 km que como dice Diesel, la hicimos a ritmo, pero cada uno al suyo por que como están el maestro y Sylvestre, menudo ritmo llevaban, la subida del tirón sin ninguna parada, ¿que fué del espiritu de la Vieja Tronca, también se ha ido de vacaciones?, Mzungu y yo paramos una vez para por lo menos hacer una foto y descansar el molesto dolor de espalda que llevé durante toda subida.
Una vez en el collado bocata compartido obsequio de Sylvestre, barrita y "p'abajo" por una trialera guapa, guapa y guapa, y mojada, mojada y mojada, como estaba a tramos de peligrosa...... aunque la pasamos disfrutando de lo lindo y con alguna caida incluida, pero sin consecuencias. Despues de este primer tramo salimos a la pista para remontar unos 100 mts y coger una pista preciosa que se va estrechando poco a poco hasta convertirse de nuevo en senda con curvas muy cerradas para acabar haciendo un video-portera en un tramo muy guapo de escalones y pedrolos. Llegamos a Villanua, cervecitas de rigor y cada mochuelo a su olivo con la sonrisa de oreja a oreja.Josean "Algairén"
05 julio 2006
BENASQUE 1-2 de Julio 2006
JoXe, amigo bilbaino e integrante de La Vieja Tronca ha escrito esta crónica acerca del fin de semana vivido en Benasque.
Encontrándose a uno mismo y a su manera de entender el mtb.
A lo largo del devenir del tiempo y la vida uno hace cosas triviales, cosas rutinarias, cosas importantes, cosas de todo tipo, pero algunas son especiales. Esas cosas especiales pueden ser buenas o malas, desde tragedias como el fallecimiento de un ser querido hasta experiencias positivas en el plano sentimental, laboral, social o cómo no, también en el plano biker.
Lo que hace especiales estas cosas es el hecho de que marcan un antes y un después y aportan una pieza más a la forma de ver la vida de cada uno. En el mundo de la bicicleta de montaña probablemente hay tantas formas de ver este deporte como aficionados aunque creo que una sóla define su verdadera naturaleza y es lisa y llanamente el propio significado de su nombre “bicicleta de montaña”. No ciclismo, ni nada que tenga que ver con el ciclismo de carretera salvo el hecho de practicarse sobre un velocípedo. Puro montañismo en bicicleta rodeado de la inmensidad del paisaje en compañía de tus amigos.
Así es, a veces lo más evidente es lo más difícil y sin embargo al igual que un reportero busca las claves para su historia en el escenario mismo donde esta se desarrolla, así el encuentro con el mtb ha de hacerse en su medio natural: la montaña. La majestuosa montaña que en España hace generosa su presencia llegando en el Pirineo a su máximo exponente.
Así, cuando me enteré de que se preparaba una aventura en el Pirineo Aragonés sólo tuve que ver las fotografías de adelanto para comprender que esta era una cita inexcusable y que esta vez no la iba a dejar pasar la oportunidad como sucedió el año pasado.Y así sin darnos cuenta en una agradable tarde de Julio, gentes venidas desde diferentes puntos nos reunimos en un pequeño pueblecito rodeado de montañas para abordar una aventura más. No puedo negar que ante una empresa de esta naturaleza uno no puede evitar cierto respeto dado que pedalear en alta montaña subiendo a 2.000 metros no es tarea fácil. Aun así gracias al GPS, al diseño de la ruta y al enfoque anti-competición de los asistentes no le di demasiadas vueltas. Al fin y al cabo en caso de emergencia en forma de pájara o petación total era posible abortar misión sin estropear el plan a todo el grupo.
Tras la cena, los reencuentros y una agradable noche de viernes, reunidos en torno a una mesa bajo el firmamento plagado de estrellas, que en los Pirineos resplandecen de una manera especial. Y debajo también de las farolas que resplandecen de forma algo más prosaica pero imprescindible para ver donde deja uno la copa de Patxarán.
El Sábado amanece una mañana fresca y soleada, presagio del calor que nos va apretar durante la subida. Nervios por aquí y por allá, camel que me olvido, pastilla de freno que no frena, bici que termino de montar, pero casi a la hora prevista salimos todos rumbo a Chia con un pequeño singletrack para abrir boca.
Ya en las primeras rampas el calor es insoportable y la mezcla de colacao y zumo de naranja, que de naranja solo tiene el color, me llevan las pulsaciones a 170 mantenidas. Comandante Kirk el reactor principal se está calentando dijo Scotty, no podremos seguir mucho tiempo a este ritmo. Maldición contestó Kirk, debe aguantar, la misión depende de ello. Ponga el reactor en modo pulso gravedad Scotty, y si eso no funciona habrá que pasar a modo de impulsión globero in extremis al paso de la gallina pirenaica.
Dicho y hecho, las instrucciones de Kirk llevadas a la práctica surtieron efecto y así poco a poco y en la compañía inestimable del mayor Zolber pudimos subir reptando poco a poco por las laderas de la Sierra de Chia. En la zona intermedia el bosque de pinos sembraba una agradable sombra haciendo la subida más llevadera. La mano negra del lirón careto debió manipular el freno de Eras hasta dejarlo inutilizado lo cual de cara a la bajada era una auténtica puñeta aunque al final no sería para tanto y pudimos bajar todos juntos.
El cielo se fue cubriendo y las anunciadas tormentas se hacían realidad poco a poco. En la parte final de la subida unas gotas refrescaron el ambiente justo antes de la primera bajada del día, corta pero intensa. Nos pegamos un susto cuando uno de los Madrileños se pegó un revolcón sobre las rocas aunque no fue algo serio.
La parte final de la subida a ratos con Ricardo06 a ratos solo, se me hace interminable. Consulto el GPS para ver cuanto queda. Bien parece que no es mucho, aun así hasta llegar al refugio queda un trecho. Arriba están todos comiendo un bocata rodeados de unos paisajes impresionantes. Más o menos hemos tardado 5 horas en subir y ahora queda lo mejor, la bajada.
Aunque he esquivado a los calambres a base de moderar el ritmo me temo que la bajada la tendré que tomar con calma y la verdad sólo espero llegar entero. Pero tras el bocata probablemente por la acción de la emoción y la adrenalina, nada mas calzarme las protecciones y empezar a bajar me olvido del cansancio. Los primeros tramos son de pista con algún recorte por las praderas para calentar. La furia empieza a desatarse. Llegamos a una preciosa cascada donde nos paramos a fotografiar.
A partir de aquí empieza la verdadera razón de haber viajado hasta aquí: la bajada de 1000m. de desnivel por un singletrack que Karlos ha descubierto y que si hubiera cátedras en esto del mtb le habría valido para ganarse una.
El primer tramo es el más técnico, una pedrera con una fuerte pendiente que tomo a rueda de Tonifane. Seguramente yendo solo ni se me ocurriría bajar pero yendo en grupo siguiendo la trazada de Toni, la cosa es totalmente diferente. Solo se me ocurre una palabra para definir este tramo: furia, furia bajando contra las rocas. La banda es perfecta los instrumentos están afinados y la música comienza a sonar con toda la fuerza en mitad de los Pirineos en un concierto que echa abajo el auditorio. Singletrack, piedras, pendiente, la bici en regla y tus amigos bajando al límite entre las piedras. En ese momento toda la realidad se reduce al cono de visión que hay frente a ti en dos metros de anchura delante de tu rueda en una bajada que nunca has hecho y en la que todo está por descubrir, obligándote a tomar decisiones en milisegundos con la incógnita añadida de que quien te precede en la bajada cambia a su paso la posición de todas las rocas que toca. El contrapunto al mtb enlatado de los bikeparks donde todo es previsible y está controlado. Es la esencia misma de la bicicleta de montaña, el arkhe de los metafísicos presocráticos aplicado al mtb. El principio supremo que explica porqué hemos pedaleado cinco horas: para bajar, para bajar, para bajar.
Tonifane, Jipi y Fonso pronto se ponen en cabeza y les pierdo la rueda. De forma natural cada uno encuentra su posición en la bajada. En una de las paradas me coloco detrás de Krol, reanudamos la bajada. Krol baja como el mismísimo demonio, la sigo cerca de mis límites. A su paso, las rocas salen despedidas, bajo las ruedas de su Rocky Mountain, los escalones se suceden, incluso los pasos en curva en mitad de más rocas. La dificultar técnica supera ampliamente lo que encontramos en Vallnord. Las manos empiezan en llegar al límite para mantener la frenada.
Hacemos varias paradas para reagruparnos y descansar las manos. A estas alturas el cielo está cubierto de nubes tormentosas y el eco de los truenos resuena en el cielo. Vemos como los rayos caen al fondo, el ambiente es épico y así continuamos bajando sin que el camino nos dé un respiro con más piedras, escalones, ramas, troncos... Nadie ha sufrido caídas y finalmente llegamos abajo.
En esos momentos se percibe como flota en el ambiente esa sensación de plenitud y autorrealización de cuantos hemos viajado hasta allí. Esa sensación que te da el mountain bike después de haber conquistado una montaña subiendo por ti mismo y de haberla bajado por un sendero espectacular. Puro placer, felicidad y alegría de vivir. Pura energía positiva.
Ya en el albergue los más decididos se lanzan al famoso bucle que ha estado de actualidad todo el día mientras los demás nos refrescamos y hablamos de cosas de bikers.
La cena es frugal como el desayuno así que nos sentamos en la terraza de nuevo bajo las estrellas y las farolas para reponer azúcares con los patxaranes, y demás brebajes azucarados heladitos y otras zarandajas. Hasta sacan a pasear un chisme humeante que yo pensaba que era para asar la txistorra pero resulta que tiene fines terapéuticos y funciona con el carbón para el botafumeiro de las Hermanas Clarisas.
Y así cuando cierran el chiringuito nos vamos a dormir. A Richy el poder de cristo le obliga a cerrar el pico y todos no dormimos.
El Domingo amanece igual de soleado pero más fresco, algunos se marcharon el Sábado y otros deciden viajar el Domingo pero nos quedamos un grupete que hacemos la segunda ruta bastante más corta pero al igual que el Sábado con una bajada realmente lujuriosa repleta de curvas cerradas, escalones de roca y curvas trialeras. Otro singletrack para gozar a tope. También hubo bucle extra que hicieron los más decididos que andan preparando la transpirenaica; Eras, Krol Miguel Angel y Borja. A la llegada todos enteros nos fuimos a comer a Castejón y todos a casa excepto yo que teniendo 6 horas y media hasta Bilbao me quedo este noche para viajar el Lunes y aprovechar para hacer alguna foto del lugar.
Cuando me quedo sólo bajo la sombra de unos chopos sesteando a 35º, llevaderos gracias al vientecillo, mi cabeza sigue rugiendo. No es fácil parar después de un viaje como este. La cantidad de cosas que suceden en dos días, el verse frente a cinco horas de subida, obligándose a regular para no fracasar, la majestuosidad de los tresmiles rodeándonos, los paisajes, las dos increíbles bajadas totalmente nuevas, y todo eso en mitad de esa onda especial que se irradia cuando vas rodeado de buenos amigos donde cada uno entiende su papel sin que ningún guión se lo dicte, todo esto es la magia de la bicicleta de montaña, la razón por la que nos reunimos aquí y algo que deja huella en la vida. Un motivo de que en la vida por muchas putadas que haya que aguantar también hay cosas positivas reservadas a quienes sepan sintonizar la onda.
Para mi es un paso más en el convencimiento que tengo de que mi forma de ver el mtb, nuestra forma de verlo es “La forma de verlo” la que va implícita en su propia definición y la que lejos de las amarguras de la competición, del dolor, del sufrimiento, del riesgo extreme y de la filosofía de la bicicleta de carretera, nos acerca a lo que verdaderamente somos, montañeros con bicicleta, nómadas en busca de esa onda que al final de una ruta se llama felicidad.
Encontrándose a uno mismo y a su manera de entender el mtb.
A lo largo del devenir del tiempo y la vida uno hace cosas triviales, cosas rutinarias, cosas importantes, cosas de todo tipo, pero algunas son especiales. Esas cosas especiales pueden ser buenas o malas, desde tragedias como el fallecimiento de un ser querido hasta experiencias positivas en el plano sentimental, laboral, social o cómo no, también en el plano biker.
Lo que hace especiales estas cosas es el hecho de que marcan un antes y un después y aportan una pieza más a la forma de ver la vida de cada uno. En el mundo de la bicicleta de montaña probablemente hay tantas formas de ver este deporte como aficionados aunque creo que una sóla define su verdadera naturaleza y es lisa y llanamente el propio significado de su nombre “bicicleta de montaña”. No ciclismo, ni nada que tenga que ver con el ciclismo de carretera salvo el hecho de practicarse sobre un velocípedo. Puro montañismo en bicicleta rodeado de la inmensidad del paisaje en compañía de tus amigos.
Así es, a veces lo más evidente es lo más difícil y sin embargo al igual que un reportero busca las claves para su historia en el escenario mismo donde esta se desarrolla, así el encuentro con el mtb ha de hacerse en su medio natural: la montaña. La majestuosa montaña que en España hace generosa su presencia llegando en el Pirineo a su máximo exponente.
Así, cuando me enteré de que se preparaba una aventura en el Pirineo Aragonés sólo tuve que ver las fotografías de adelanto para comprender que esta era una cita inexcusable y que esta vez no la iba a dejar pasar la oportunidad como sucedió el año pasado.Y así sin darnos cuenta en una agradable tarde de Julio, gentes venidas desde diferentes puntos nos reunimos en un pequeño pueblecito rodeado de montañas para abordar una aventura más. No puedo negar que ante una empresa de esta naturaleza uno no puede evitar cierto respeto dado que pedalear en alta montaña subiendo a 2.000 metros no es tarea fácil. Aun así gracias al GPS, al diseño de la ruta y al enfoque anti-competición de los asistentes no le di demasiadas vueltas. Al fin y al cabo en caso de emergencia en forma de pájara o petación total era posible abortar misión sin estropear el plan a todo el grupo.
Tras la cena, los reencuentros y una agradable noche de viernes, reunidos en torno a una mesa bajo el firmamento plagado de estrellas, que en los Pirineos resplandecen de una manera especial. Y debajo también de las farolas que resplandecen de forma algo más prosaica pero imprescindible para ver donde deja uno la copa de Patxarán.El Sábado amanece una mañana fresca y soleada, presagio del calor que nos va apretar durante la subida. Nervios por aquí y por allá, camel que me olvido, pastilla de freno que no frena, bici que termino de montar, pero casi a la hora prevista salimos todos rumbo a Chia con un pequeño singletrack para abrir boca.
Ya en las primeras rampas el calor es insoportable y la mezcla de colacao y zumo de naranja, que de naranja solo tiene el color, me llevan las pulsaciones a 170 mantenidas. Comandante Kirk el reactor principal se está calentando dijo Scotty, no podremos seguir mucho tiempo a este ritmo. Maldición contestó Kirk, debe aguantar, la misión depende de ello. Ponga el reactor en modo pulso gravedad Scotty, y si eso no funciona habrá que pasar a modo de impulsión globero in extremis al paso de la gallina pirenaica.
Dicho y hecho, las instrucciones de Kirk llevadas a la práctica surtieron efecto y así poco a poco y en la compañía inestimable del mayor Zolber pudimos subir reptando poco a poco por las laderas de la Sierra de Chia. En la zona intermedia el bosque de pinos sembraba una agradable sombra haciendo la subida más llevadera. La mano negra del lirón careto debió manipular el freno de Eras hasta dejarlo inutilizado lo cual de cara a la bajada era una auténtica puñeta aunque al final no sería para tanto y pudimos bajar todos juntos.
El cielo se fue cubriendo y las anunciadas tormentas se hacían realidad poco a poco. En la parte final de la subida unas gotas refrescaron el ambiente justo antes de la primera bajada del día, corta pero intensa. Nos pegamos un susto cuando uno de los Madrileños se pegó un revolcón sobre las rocas aunque no fue algo serio.
La parte final de la subida a ratos con Ricardo06 a ratos solo, se me hace interminable. Consulto el GPS para ver cuanto queda. Bien parece que no es mucho, aun así hasta llegar al refugio queda un trecho. Arriba están todos comiendo un bocata rodeados de unos paisajes impresionantes. Más o menos hemos tardado 5 horas en subir y ahora queda lo mejor, la bajada.
Aunque he esquivado a los calambres a base de moderar el ritmo me temo que la bajada la tendré que tomar con calma y la verdad sólo espero llegar entero. Pero tras el bocata probablemente por la acción de la emoción y la adrenalina, nada mas calzarme las protecciones y empezar a bajar me olvido del cansancio. Los primeros tramos son de pista con algún recorte por las praderas para calentar. La furia empieza a desatarse. Llegamos a una preciosa cascada donde nos paramos a fotografiar.
A partir de aquí empieza la verdadera razón de haber viajado hasta aquí: la bajada de 1000m. de desnivel por un singletrack que Karlos ha descubierto y que si hubiera cátedras en esto del mtb le habría valido para ganarse una.El primer tramo es el más técnico, una pedrera con una fuerte pendiente que tomo a rueda de Tonifane. Seguramente yendo solo ni se me ocurriría bajar pero yendo en grupo siguiendo la trazada de Toni, la cosa es totalmente diferente. Solo se me ocurre una palabra para definir este tramo: furia, furia bajando contra las rocas. La banda es perfecta los instrumentos están afinados y la música comienza a sonar con toda la fuerza en mitad de los Pirineos en un concierto que echa abajo el auditorio. Singletrack, piedras, pendiente, la bici en regla y tus amigos bajando al límite entre las piedras. En ese momento toda la realidad se reduce al cono de visión que hay frente a ti en dos metros de anchura delante de tu rueda en una bajada que nunca has hecho y en la que todo está por descubrir, obligándote a tomar decisiones en milisegundos con la incógnita añadida de que quien te precede en la bajada cambia a su paso la posición de todas las rocas que toca. El contrapunto al mtb enlatado de los bikeparks donde todo es previsible y está controlado. Es la esencia misma de la bicicleta de montaña, el arkhe de los metafísicos presocráticos aplicado al mtb. El principio supremo que explica porqué hemos pedaleado cinco horas: para bajar, para bajar, para bajar.
Tonifane, Jipi y Fonso pronto se ponen en cabeza y les pierdo la rueda. De forma natural cada uno encuentra su posición en la bajada. En una de las paradas me coloco detrás de Krol, reanudamos la bajada. Krol baja como el mismísimo demonio, la sigo cerca de mis límites. A su paso, las rocas salen despedidas, bajo las ruedas de su Rocky Mountain, los escalones se suceden, incluso los pasos en curva en mitad de más rocas. La dificultar técnica supera ampliamente lo que encontramos en Vallnord. Las manos empiezan en llegar al límite para mantener la frenada.
Hacemos varias paradas para reagruparnos y descansar las manos. A estas alturas el cielo está cubierto de nubes tormentosas y el eco de los truenos resuena en el cielo. Vemos como los rayos caen al fondo, el ambiente es épico y así continuamos bajando sin que el camino nos dé un respiro con más piedras, escalones, ramas, troncos... Nadie ha sufrido caídas y finalmente llegamos abajo.En esos momentos se percibe como flota en el ambiente esa sensación de plenitud y autorrealización de cuantos hemos viajado hasta allí. Esa sensación que te da el mountain bike después de haber conquistado una montaña subiendo por ti mismo y de haberla bajado por un sendero espectacular. Puro placer, felicidad y alegría de vivir. Pura energía positiva.
Ya en el albergue los más decididos se lanzan al famoso bucle que ha estado de actualidad todo el día mientras los demás nos refrescamos y hablamos de cosas de bikers.
La cena es frugal como el desayuno así que nos sentamos en la terraza de nuevo bajo las estrellas y las farolas para reponer azúcares con los patxaranes, y demás brebajes azucarados heladitos y otras zarandajas. Hasta sacan a pasear un chisme humeante que yo pensaba que era para asar la txistorra pero resulta que tiene fines terapéuticos y funciona con el carbón para el botafumeiro de las Hermanas Clarisas.
Y así cuando cierran el chiringuito nos vamos a dormir. A Richy el poder de cristo le obliga a cerrar el pico y todos no dormimos.
El Domingo amanece igual de soleado pero más fresco, algunos se marcharon el Sábado y otros deciden viajar el Domingo pero nos quedamos un grupete que hacemos la segunda ruta bastante más corta pero al igual que el Sábado con una bajada realmente lujuriosa repleta de curvas cerradas, escalones de roca y curvas trialeras. Otro singletrack para gozar a tope. También hubo bucle extra que hicieron los más decididos que andan preparando la transpirenaica; Eras, Krol Miguel Angel y Borja. A la llegada todos enteros nos fuimos a comer a Castejón y todos a casa excepto yo que teniendo 6 horas y media hasta Bilbao me quedo este noche para viajar el Lunes y aprovechar para hacer alguna foto del lugar.
Cuando me quedo sólo bajo la sombra de unos chopos sesteando a 35º, llevaderos gracias al vientecillo, mi cabeza sigue rugiendo. No es fácil parar después de un viaje como este. La cantidad de cosas que suceden en dos días, el verse frente a cinco horas de subida, obligándose a regular para no fracasar, la majestuosidad de los tresmiles rodeándonos, los paisajes, las dos increíbles bajadas totalmente nuevas, y todo eso en mitad de esa onda especial que se irradia cuando vas rodeado de buenos amigos donde cada uno entiende su papel sin que ningún guión se lo dicte, todo esto es la magia de la bicicleta de montaña, la razón por la que nos reunimos aquí y algo que deja huella en la vida. Un motivo de que en la vida por muchas putadas que haya que aguantar también hay cosas positivas reservadas a quienes sepan sintonizar la onda.
Para mi es un paso más en el convencimiento que tengo de que mi forma de ver el mtb, nuestra forma de verlo es “La forma de verlo” la que va implícita en su propia definición y la que lejos de las amarguras de la competición, del dolor, del sufrimiento, del riesgo extreme y de la filosofía de la bicicleta de carretera, nos acerca a lo que verdaderamente somos, montañeros con bicicleta, nómadas en busca de esa onda que al final de una ruta se llama felicidad.
26 junio 2006
¡¡¡VALLNORD!!! Junio 2006
Viernes 16, 19:00 horas, Camping Xixerella.
¡¡¡Ya estamos aquí!!! Después de 200 emails, cienes y cienes de euros en móvil, 350kms. de coche y un par de horas de retraso estamos a las puertas de lo que va a ser el festival "Fredi" por antonomasia, la polla en vinagre, la quedada de las quedadas, lo más... ¡Vamos a conquistar Vallnord!
24 somos los aguérridos (por no tratarnos directamente de destalentados, que sería lo más sensato) bikers que nos vamos a atrever a desafiar las sendas y trialeras del Principado. Poco a poco los bungalous que tenemos reservados se van llenando de gentuza. Los primeros en llegar, aparte de Krol, Eddy y yo, que hemos sido los más rápidos, son los bilbainos Ito, joXe y Saltamontes, que llegan casi a la par que el pamplonica Alex y el madrileño Carlos. Poquito más tarde desembarca la tropa de catalanes Toofastedie, Pariku y Toponoto.
Casi ya a cenar llegan la mayoría de los pamplonicas, Tonifane, Haizegoa, Jim, pLiSkEn, Camille, Txerremoto, Mikel y Javi Cuñao (bueno, 3 de ellos ya llevaban toda la tarde deambulando por las calles llenas de comercios de Andorra y subieron al camping con alguna dificultad para hablar con normalidad, jajaja), así que una vez llegada la hora de cenar pillamos los coches y en caravana nos vamos a un sitio que habíamos reservado por la tarde gracias a la colaboración de mi hermanita Bea y su chico Jordi (un besazo para los dos desde aquí, majos) y donde nos ponen hasta el moño de carnes del lugar por 18€ por cabeza, todo ello regado con vino tempranillo "on the rocks".
De vuelta al camping y antes de acostarnos decidimos preparar la jornada del sábado viendo en el portátil el espeztaluznante video "The New Guara's Disorder" mientras las cervezas vuelan juntocon el patxarán. Llegan Potxito, el Jipiese y FLY y ya estamos casi tod@s. Finalmente Tati no podrá venir y Janet se descuelga sólo por esta noche.
Sábado 17, 2:00 horas, Camping Xixerella.
Se van apagando las luces, se le ilumina la cara al Gusiluz del Jipi que comienza a roncar, se encienden los sueños... Mañana será otro día.
Sábado 17, 8:15 horas, Camping.
Que alguien me explique a mi de qué sirve ponerse el despertador a las 8,30 si a las 8,15 ya no hay manera de pegar ojo. Aquí falla algo y no soy yo. El caso es que para qué vas a continuar en la cama. Sales y ves máquinas a medio montar, gente a medio vestir… esto ya empieza a parecer algo serio.
Sábado 17, 10:00 horas, Telegüevo la Massana.
Todo el mundo está nerviosote en el hall que nos conducirá a la aventura. Las tarjetas, los seguros (“¿Si yo no me caigo para qué quiero un seguro?” “Chaval, tú eres un poco idiota…”), las firmas que eximen a Vallnord de todas las capulladas que puedas llegar a hacer a lo largo de 8 horas, las chicas de la ventanilla que a principio de mañana comienzan a estar estresadas frente a tanto panoli junto…
Media hora más tarde parece que tod@s estamos legalizados para empezar a hacer el cafre así que corriendo a pillar el primer telegüevo que pase no sea que ya no bajen más. Durante la ascensión a la Caubella, punto de partida de la mayoría de los descensos a unos nos invade un silencio de calma chicha y a otros nos da por largar como cotorras. Un sinvivir. Las máquinas, en el telecabina parecen saber lo que se les viene encima y no dicen ni mú. Algún crujido, pero es normal.
Una vez estamos los 23 chalaos en la terraza de la Caubella toca colocarse bien el casco, las máscaras y tirando p’abajo, que empieza el día.
Comenzamos bajando por el circuito de la Maxiavalanche. Parece que los navarros tienen algo que ver con el tema porque empezamos pedaleando p’arriba ¿para eso me traigo yo el casco integral y las protecciones puestas desde el punto de la mañana? Empezamos como de costumbre, y yo que venía a bajar… La cosa cambia tras un giro a derechas desde el cual no pararemos de bajar hasta la Massana. A la llegada caras de satisfacción, risas nerviosas, ojos desbordantes, respiraciones entrecortadas… y no estoy hablando de ninguna peli porno. Alguien dice de parar a tomar una cerveza antes de volver a subir. La respuesta es unánime “Tira a tomar por culo”.
De nuevo al telecabina que nos lleve a la cima, que hoy hemos venido a disfrutar.
Esta vez bajaremos por el DH2 (O circuito Anne Caro). Esta vez sí que es todo bajada.
El primer trocito de empalme hasta la carretera empieza con un salto. La primera vez ha sido una toma de contacto. Cada vez que subamos y tomemos ese salto va a ser un “a ver hasta donde llego esta vez” que me preocupa. Sendita con raíces corta pero bonita, cuesta del 15 con peralte posterior, tramo de carretera… y empieza lo bueno.
Las descripciones de las bajadas casi se las dejo a las fotos y así no os chafo el plan a los que subáis de ahora en adelante. Pero sí puedo decir que he encontrado de TODO. Pedrolos, sendas rápidas, peraltes guapos, saltos, roderas, rampas de madera (fácilmente esquivables, jeje), curvas imposibles, pendientes de bajar con sangre fria…
A la tercera bajada toca abrevar, que va haciendo calor. Unas jarritas frescas y algún bocadillo de jamón con tomate, unas buenas risas y a seguir bajando. El resto del día iremos alternando bajadas con paradas técnicas necesarias en el bar.
Una de las veces que estamos arriba vamos al WoodPark a ver qué se cuece. El primer peralte de maderas creo que no lo hicimos bien nadie, jejeje. Eso de llegar al comienzo, ver una pared vertical y no saber qué hacer… Yo acabé agarrado a las tablas, como una lagartija en una pared. Después unos saltos que se presumen divertidos, unas pasarelas chulas y un tramo de senda revirada para acabar en el telesilla de la Carbonera que nos devuelve a la Caubella de nuevo. Lo repetimos otra vez y ya la peña empieza a rajarse al camping, que las fuerzas van fallando.
Las mejores bajadas están por llegar. Nos quedamos 5 personas que nos aventuramos por el DH4 (para mí la más chula de las bajadas) a toda ostia. Impresionante.
La última bajada del día la haremos Jim, Toponoto y yo por el DH2 para irnos con buen sabor de boca. Remontamos en el telegüevo y por carretera bajamos al camping.
Sábado 17, 20:00 horas, Camping Xixerella.
Bañito rico y relajante en la piscina, sesión de ping-pong (el Txerremoto nos destroza posiblemente debido a su ascendencia china, qué callado se lo tenía el mandrilico) y pedazo de barbacoa a cargo del amigo FLY, que para celebrar su cumple loase a lo grande. El vinico barato pero bueno de Camille, los reservas y crianzas de Haizegoa, los patxaranes naburros y las cervezas de toda índole hacen que aflore la vena cómica de Eddy y Caperucita empiece a montárselo con el señor de la tienda de chuches porque era un pelín poroso y se tiraba de espaldas al mar.
El parte de bajas de hoy es:
-Pariku, caida en la primera bajada con resultado de traumatismo torácico y no sé qué más.
-Potxito, caida espectacular con rasguños diversos en la rodilla izquierda e inflamación.
-Txerremoto, roce con piedra con resultado de pérdida de parte del pamplonica en tierras andorranas. Nada grave.
-Krol, recaida en un esguince mal curado de cuando hizo la comunión.
Y creo que no me dejo a nadie ¿no?
A las 2, reventados pero más felices que Espinete en un campo de amapolas nos vamos a mimir.

Domingo 18, 9 horas, Camping Xixerella.
Hoy el personal no tiene ganas de ostias y decide levantarse “cuando diga el primero”.
Duchita mañanera, puesta a punto de las máquinas, desayunote rápido…
Tonifane, Potxito y Krol deciden hacer una ruta alternativa por Ordino así que nos abandonan. Mikel y Txerremoto deciden que esto del descenso no es lo suyo y se quedan por Andorra. Pariku muy a su pesar también…
Total que acabamos siendo 13 los avezados descenders que daremos cuenta de nuevo de los circuitos de Vallnord.
Domingo 18, 11 horas, Telegüevo La Massana.
La chica de ventanilla se echa a temblar cuando nos ve aparecer. Si ayer la armamos esta vez no va a ser menos. Hoy toca devolver las tarjetas de embarque y volver a cogerlas, volver a hacer los seguros (“Que digo yo que si ayer no me caí…” “Chaval, tú eres un poco más idiota de un día para otro”). Esta vez llevamos invitaciones para los forfets (Un millón de gracias, Luis), pero son nominales y hay peña que ha causado baja el día anterior que no los va a usar, toca pedir los DNI a la peña para que luego resulte que no hacen falta… en fin, un jaleo que al final la chica nos arregla a cambio de un café. Qué maja, mecagüenla…
Decidimos que hoy empezaremos en plan tranqui… por el DH4. Me coloco detrás de Miriam pensando que con la resaca de anoche no bajará fina. A las 2 curvas veo que o la tía se ha despeñado o baja mejor cuanto más cansada va. El caso es que hacemos toda la bajada sin parar y a la llegada estamos exhaustos. Cómo se nota el tute de ayer.
Bueno, a partir de ahora será más de tranqui. Vamos haciendo grupetes que nos iremos reencontrando bien en las bajadas o bien en la terracilla de las cervezas.
Realmente los antebrazos y las piernas empiezan a estar resentidos lo que obliga a unos a bajar más despacio y a otros a no frenar tanto, jejeje.
Tanto ayer como hoy el tiempo se ha portado de manera excelente. Si bien el viernes el tormentón de bienvenida que nos acompañó desde que entramos en Andorra hasta la hora de acostarnos nos dejó el terreno impresionante el domingo ya empezaba a estar seco y se notaba a la hora de ir detrás de alguien. Aun así las bajadas llegan a ser tan divertidas como las del sábado, y las cervezas igual de buenas.
Al mediodía los últimos en abandonar la Massana somos Eddy y yo. Llegamos de nuevo al camping bajando por la carretera, bañito en la piscina, cafetillo con la peña, cuentas pendientes (casi la vuelvo a armar y es que lo de las finanzas y yo es una relación odio-odio desde que se me rompió la hucha del cerdito)… y despedida y cierre. Cada mochuelo a su olivo.
¡¡¡Ya estamos aquí!!! Después de 200 emails, cienes y cienes de euros en móvil, 350kms. de coche y un par de horas de retraso estamos a las puertas de lo que va a ser el festival "Fredi" por antonomasia, la polla en vinagre, la quedada de las quedadas, lo más... ¡Vamos a conquistar Vallnord!
24 somos los aguérridos (por no tratarnos directamente de destalentados, que sería lo más sensato) bikers que nos vamos a atrever a desafiar las sendas y trialeras del Principado. Poco a poco los bungalous que tenemos reservados se van llenando de gentuza. Los primeros en llegar, aparte de Krol, Eddy y yo, que hemos sido los más rápidos, son los bilbainos Ito, joXe y Saltamontes, que llegan casi a la par que el pamplonica Alex y el madrileño Carlos. Poquito más tarde desembarca la tropa de catalanes Toofastedie, Pariku y Toponoto.
Casi ya a cenar llegan la mayoría de los pamplonicas, Tonifane, Haizegoa, Jim, pLiSkEn, Camille, Txerremoto, Mikel y Javi Cuñao (bueno, 3 de ellos ya llevaban toda la tarde deambulando por las calles llenas de comercios de Andorra y subieron al camping con alguna dificultad para hablar con normalidad, jajaja), así que una vez llegada la hora de cenar pillamos los coches y en caravana nos vamos a un sitio que habíamos reservado por la tarde gracias a la colaboración de mi hermanita Bea y su chico Jordi (un besazo para los dos desde aquí, majos) y donde nos ponen hasta el moño de carnes del lugar por 18€ por cabeza, todo ello regado con vino tempranillo "on the rocks".

De vuelta al camping y antes de acostarnos decidimos preparar la jornada del sábado viendo en el portátil el espeztaluznante video "The New Guara's Disorder" mientras las cervezas vuelan juntocon el patxarán. Llegan Potxito, el Jipiese y FLY y ya estamos casi tod@s. Finalmente Tati no podrá venir y Janet se descuelga sólo por esta noche.
Sábado 17, 2:00 horas, Camping Xixerella.
Se van apagando las luces, se le ilumina la cara al Gusiluz del Jipi que comienza a roncar, se encienden los sueños... Mañana será otro día.
Sábado 17, 8:15 horas, Camping.
Que alguien me explique a mi de qué sirve ponerse el despertador a las 8,30 si a las 8,15 ya no hay manera de pegar ojo. Aquí falla algo y no soy yo. El caso es que para qué vas a continuar en la cama. Sales y ves máquinas a medio montar, gente a medio vestir… esto ya empieza a parecer algo serio.
Sábado 17, 10:00 horas, Telegüevo la Massana.
Todo el mundo está nerviosote en el hall que nos conducirá a la aventura. Las tarjetas, los seguros (“¿Si yo no me caigo para qué quiero un seguro?” “Chaval, tú eres un poco idiota…”), las firmas que eximen a Vallnord de todas las capulladas que puedas llegar a hacer a lo largo de 8 horas, las chicas de la ventanilla que a principio de mañana comienzan a estar estresadas frente a tanto panoli junto…
Media hora más tarde parece que tod@s estamos legalizados para empezar a hacer el cafre así que corriendo a pillar el primer telegüevo que pase no sea que ya no bajen más. Durante la ascensión a la Caubella, punto de partida de la mayoría de los descensos a unos nos invade un silencio de calma chicha y a otros nos da por largar como cotorras. Un sinvivir. Las máquinas, en el telecabina parecen saber lo que se les viene encima y no dicen ni mú. Algún crujido, pero es normal.

Una vez estamos los 23 chalaos en la terraza de la Caubella toca colocarse bien el casco, las máscaras y tirando p’abajo, que empieza el día.
Comenzamos bajando por el circuito de la Maxiavalanche. Parece que los navarros tienen algo que ver con el tema porque empezamos pedaleando p’arriba ¿para eso me traigo yo el casco integral y las protecciones puestas desde el punto de la mañana? Empezamos como de costumbre, y yo que venía a bajar… La cosa cambia tras un giro a derechas desde el cual no pararemos de bajar hasta la Massana. A la llegada caras de satisfacción, risas nerviosas, ojos desbordantes, respiraciones entrecortadas… y no estoy hablando de ninguna peli porno. Alguien dice de parar a tomar una cerveza antes de volver a subir. La respuesta es unánime “Tira a tomar por culo”.
De nuevo al telecabina que nos lleve a la cima, que hoy hemos venido a disfrutar.
Esta vez bajaremos por el DH2 (O circuito Anne Caro). Esta vez sí que es todo bajada.
El primer trocito de empalme hasta la carretera empieza con un salto. La primera vez ha sido una toma de contacto. Cada vez que subamos y tomemos ese salto va a ser un “a ver hasta donde llego esta vez” que me preocupa. Sendita con raíces corta pero bonita, cuesta del 15 con peralte posterior, tramo de carretera… y empieza lo bueno.
Las descripciones de las bajadas casi se las dejo a las fotos y así no os chafo el plan a los que subáis de ahora en adelante. Pero sí puedo decir que he encontrado de TODO. Pedrolos, sendas rápidas, peraltes guapos, saltos, roderas, rampas de madera (fácilmente esquivables, jeje), curvas imposibles, pendientes de bajar con sangre fria…
A la tercera bajada toca abrevar, que va haciendo calor. Unas jarritas frescas y algún bocadillo de jamón con tomate, unas buenas risas y a seguir bajando. El resto del día iremos alternando bajadas con paradas técnicas necesarias en el bar.
Una de las veces que estamos arriba vamos al WoodPark a ver qué se cuece. El primer peralte de maderas creo que no lo hicimos bien nadie, jejeje. Eso de llegar al comienzo, ver una pared vertical y no saber qué hacer… Yo acabé agarrado a las tablas, como una lagartija en una pared. Después unos saltos que se presumen divertidos, unas pasarelas chulas y un tramo de senda revirada para acabar en el telesilla de la Carbonera que nos devuelve a la Caubella de nuevo. Lo repetimos otra vez y ya la peña empieza a rajarse al camping, que las fuerzas van fallando.

Las mejores bajadas están por llegar. Nos quedamos 5 personas que nos aventuramos por el DH4 (para mí la más chula de las bajadas) a toda ostia. Impresionante.
La última bajada del día la haremos Jim, Toponoto y yo por el DH2 para irnos con buen sabor de boca. Remontamos en el telegüevo y por carretera bajamos al camping.
Sábado 17, 20:00 horas, Camping Xixerella.
Bañito rico y relajante en la piscina, sesión de ping-pong (el Txerremoto nos destroza posiblemente debido a su ascendencia china, qué callado se lo tenía el mandrilico) y pedazo de barbacoa a cargo del amigo FLY, que para celebrar su cumple loase a lo grande. El vinico barato pero bueno de Camille, los reservas y crianzas de Haizegoa, los patxaranes naburros y las cervezas de toda índole hacen que aflore la vena cómica de Eddy y Caperucita empiece a montárselo con el señor de la tienda de chuches porque era un pelín poroso y se tiraba de espaldas al mar.
El parte de bajas de hoy es:
-Pariku, caida en la primera bajada con resultado de traumatismo torácico y no sé qué más.
-Potxito, caida espectacular con rasguños diversos en la rodilla izquierda e inflamación.
-Txerremoto, roce con piedra con resultado de pérdida de parte del pamplonica en tierras andorranas. Nada grave.
-Krol, recaida en un esguince mal curado de cuando hizo la comunión.
Y creo que no me dejo a nadie ¿no?
A las 2, reventados pero más felices que Espinete en un campo de amapolas nos vamos a mimir.

Domingo 18, 9 horas, Camping Xixerella.
Hoy el personal no tiene ganas de ostias y decide levantarse “cuando diga el primero”.
Duchita mañanera, puesta a punto de las máquinas, desayunote rápido…
Tonifane, Potxito y Krol deciden hacer una ruta alternativa por Ordino así que nos abandonan. Mikel y Txerremoto deciden que esto del descenso no es lo suyo y se quedan por Andorra. Pariku muy a su pesar también…
Total que acabamos siendo 13 los avezados descenders que daremos cuenta de nuevo de los circuitos de Vallnord.
Domingo 18, 11 horas, Telegüevo La Massana.
La chica de ventanilla se echa a temblar cuando nos ve aparecer. Si ayer la armamos esta vez no va a ser menos. Hoy toca devolver las tarjetas de embarque y volver a cogerlas, volver a hacer los seguros (“Que digo yo que si ayer no me caí…” “Chaval, tú eres un poco más idiota de un día para otro”). Esta vez llevamos invitaciones para los forfets (Un millón de gracias, Luis), pero son nominales y hay peña que ha causado baja el día anterior que no los va a usar, toca pedir los DNI a la peña para que luego resulte que no hacen falta… en fin, un jaleo que al final la chica nos arregla a cambio de un café. Qué maja, mecagüenla…
Decidimos que hoy empezaremos en plan tranqui… por el DH4. Me coloco detrás de Miriam pensando que con la resaca de anoche no bajará fina. A las 2 curvas veo que o la tía se ha despeñado o baja mejor cuanto más cansada va. El caso es que hacemos toda la bajada sin parar y a la llegada estamos exhaustos. Cómo se nota el tute de ayer.
Bueno, a partir de ahora será más de tranqui. Vamos haciendo grupetes que nos iremos reencontrando bien en las bajadas o bien en la terracilla de las cervezas.
Realmente los antebrazos y las piernas empiezan a estar resentidos lo que obliga a unos a bajar más despacio y a otros a no frenar tanto, jejeje.
Tanto ayer como hoy el tiempo se ha portado de manera excelente. Si bien el viernes el tormentón de bienvenida que nos acompañó desde que entramos en Andorra hasta la hora de acostarnos nos dejó el terreno impresionante el domingo ya empezaba a estar seco y se notaba a la hora de ir detrás de alguien. Aun así las bajadas llegan a ser tan divertidas como las del sábado, y las cervezas igual de buenas.
Al mediodía los últimos en abandonar la Massana somos Eddy y yo. Llegamos de nuevo al camping bajando por la carretera, bañito en la piscina, cafetillo con la peña, cuentas pendientes (casi la vuelvo a armar y es que lo de las finanzas y yo es una relación odio-odio desde que se me rompió la hucha del cerdito)… y despedida y cierre. Cada mochuelo a su olivo.
13 junio 2006
Ruta por Quinto Real y Batzan
Bueno, queridos amigos y amantes de la naturaleza....
El pasado dia 10 un grupusculo de troncos nos fuimos a Navarra, alli nos
esperaban nuestros anfitriones los navarricos a los que desde aqui quiero agradecerles la ruta que nos prepararon... de corazón.
Se curraron de lo lindo el asunto de los desplazamientos, la cena del dia previo, la ruta del viernes (para los que llegamos un dia antes) el
recorrido y la comida "chuletera" post ruta.
La ruta se trataba de una travesía ... con principio en Eugui y final en Elizondo... preciosa, dura y larga como.... bueno nada.
La lastima fué el gran golpe que se dio Smigue, un navarrico muy majo que en un descuido se fué al suelo aterrizando a gran velocidad sobre la cara.... un gran susto, un problemón en medio del monte, tuvimos que atenderle como lo hubiera hecho cualquiera, menos mal que llevaba casco que sino ahora estaríamos hablando en otros terminos, lo juro.

Avisamos a la Guardia Civil, gracias al GPS les pude dar las coordenadas exactas y vinieron en helicóptero hasta el punto exacto a sacar a Miguel de alli, al final la conmoción fué sólo eso y todo se quedó en lesiones de "chapa y pintura" con un buen corte en la ceja y en la boca, desde aqui, un abrazo.
El pasado dia 10 un grupusculo de troncos nos fuimos a Navarra, alli nos
esperaban nuestros anfitriones los navarricos a los que desde aqui quiero agradecerles la ruta que nos prepararon... de corazón.Se curraron de lo lindo el asunto de los desplazamientos, la cena del dia previo, la ruta del viernes (para los que llegamos un dia antes) el
recorrido y la comida "chuletera" post ruta.La ruta se trataba de una travesía ... con principio en Eugui y final en Elizondo... preciosa, dura y larga como.... bueno nada.
La lastima fué el gran golpe que se dio Smigue, un navarrico muy majo que en un descuido se fué al suelo aterrizando a gran velocidad sobre la cara.... un gran susto, un problemón en medio del monte, tuvimos que atenderle como lo hubiera hecho cualquiera, menos mal que llevaba casco que sino ahora estaríamos hablando en otros terminos, lo juro.


Avisamos a la Guardia Civil, gracias al GPS les pude dar las coordenadas exactas y vinieron en helicóptero hasta el punto exacto a sacar a Miguel de alli, al final la conmoción fué sólo eso y todo se quedó en lesiones de "chapa y pintura" con un buen corte en la ceja y en la boca, desde aqui, un abrazo.
06 junio 2006
El Marathón de los Barrancos
El pasado dia 27 nos reunimos nada menos que 38 (si, si, 38) troncos en el Poldeportivo de Calatayud para hacer una ruta épica por los barrancos mas duros y espectaculares de la Sierra de Armantes.
A las 1o,00h de la mañana amigos venidos desde Pamplona, Barcelona, Murcia, Zaragoza, La Almunia, Cariñena, Ariza, Barbastro, etc... se unían al Btt Calatayud y partiamos para Armantes, teníamos por delante 50 km. de barranquismo sobre la bici (o al lado de ella).
Las primeras bajadas ya causaban caidas de algún componente, caidas que en un número de 8 o 10, se fueron sucediendo toda la jornada, todas ellas con fuertes rasguños y golpes pero, por suerte, sin mayores consecuencias.
Tras cuatro horas de ruta llegamos al Puente de Piedra del Barranco de los Catalanes donde Alfonso y Pepe habían escondido a buen recaudo 60 litros de agua que aliviaron un poquillo el
tremendo calor que hacía.
Tras beber, comer y refrescarnos nos tocaba remontar ese barranco que en su parte final se cegaba y nos obligaba a cargar con las bicis un buen ratillo.
Sobre las 4 de la tarde llegamos a la curva de Castillejos donde estaba el segundo avituallamiento liquido que nos vino de perlas para comenzar a bajar el Barranco del Salto hasta Calatayud, barranco que fué el más sangriento de la tarde porque ya se sabe que los accidentes se producen llegando a casa, ya despreocupados. Todos ellos están bien y se demostró una vez más, que el casco es imprescindible para ir en bici y que su uso puede convertir una tragedia en una caida sin consecuencias...
Al final, 7 horas de bici duras duras, que terminamos en el merendero de La Chopera, entre chuletas y porrones, comentando los pormenores de la ruta y pasando un rato hasta la noche verdaderamente inolvidable...
A las 1o,00h de la mañana amigos venidos desde Pamplona, Barcelona, Murcia, Zaragoza, La Almunia, Cariñena, Ariza, Barbastro, etc... se unían al Btt Calatayud y partiamos para Armantes, teníamos por delante 50 km. de barranquismo sobre la bici (o al lado de ella).

Las primeras bajadas ya causaban caidas de algún componente, caidas que en un número de 8 o 10, se fueron sucediendo toda la jornada, todas ellas con fuertes rasguños y golpes pero, por suerte, sin mayores consecuencias.
Tras cuatro horas de ruta llegamos al Puente de Piedra del Barranco de los Catalanes donde Alfonso y Pepe habían escondido a buen recaudo 60 litros de agua que aliviaron un poquillo el
tremendo calor que hacía.Tras beber, comer y refrescarnos nos tocaba remontar ese barranco que en su parte final se cegaba y nos obligaba a cargar con las bicis un buen ratillo.
Sobre las 4 de la tarde llegamos a la curva de Castillejos donde estaba el segundo avituallamiento liquido que nos vino de perlas para comenzar a bajar el Barranco del Salto hasta Calatayud, barranco que fué el más sangriento de la tarde porque ya se sabe que los accidentes se producen llegando a casa, ya despreocupados. Todos ellos están bien y se demostró una vez más, que el casco es imprescindible para ir en bici y que su uso puede convertir una tragedia en una caida sin consecuencias...

Al final, 7 horas de bici duras duras, que terminamos en el merendero de La Chopera, entre chuletas y porrones, comentando los pormenores de la ruta y pasando un rato hasta la noche verdaderamente inolvidable...
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